¿SABES CUÁNTO DE PESO DEBES BAJAR A LA SEMANA?

Ahora que se acerca el verano y te aprestas a lucir más ligera de ropas y los infaltables días de sol y playa, hay que poner atención a esos kilitos demás. Es tema de conversación obligada y es común escuchar una y mil recetas de dietas y lo milagrosas que pueden ser. “Bajé XX kilos en un mes”, frase común. Pero, cuidado, una especialista nos advierte; “El peso que se pierde rápido se gana rápido”.

Y es que los nutricionistas advierten que una pérdida de peso saludable nunca puede ser rápida y con tantos kilos en tan poco tiempo.

¿Cuántos kilos se pueden perder de manera saludable en una semana?

 Francisco Lorenson compartió en el portal Periodista Digital que si pensabas que 2 kilos a la semana ‘no estaba mal’, te equivocabas: 2 kilos a la semana es demasiado, advierte.

Sucede que según afirman los especialistas no es posible perder 2 kilos de grasa a la semana; porque cuando esto ocurre es debido a una pérdida de líquidos o masa muscular.

La cantidad aconsejable y obviamente más sana es no más de medio kilo a la semana.

 En realidad no habría que hablar de kilos de peso sino de kilos de grasa. Esto es porque el peso es la suma de muchos factores como pueden ser grasa, músculo, agua, ingesta de alimentos y líquidos… Por lo que no es correcto estar siempre atento de la balanza, siempre nos suele llevar a error y a recaídas. Por esa razón recomiendan medir el peso siempre en una balanza fiable y en la misma en cada semana.

¿Al principio se pierde más peso?  

í. En una primera fase de una pérdida de peso importante, la reducción puede ser mayor.  En estos casos el ajuste alimentario hacia una ingesta más saludable genera una reducción calórica importante.

Eso si, cabe recordar que la pérdida de peso está siempre en función de la edad, peso inicial y sexo. Los varones, por otro lado, suelen perder más peso al comienzo.

Recordar, de paso,  que partir de un peso mayor implica que perdamos más kilos al principio. De la misma forma, un cuerpo más grande gasta más que uno pequeño.

Otro detalle a tomar en cuenta es que se por esa misma razón se suele decir  los últimos kilos son los que más cuestan perder porque el gasto metabólico no es el mismo.

¿Qué consecuencias tiene perder peso rápidamente?

 Los principales problemas son la deshidratación, la sensación de fatiga crónica y la mayor probabilidad de padecer una lesión.

Pero además la pérdida de peso rápida y brusca en la que también se pierde músculo puede afectar a funciones vitales, desajustando el ciclo hormonal o provocando cambios en el comportamiento.

Una vez más, recuerde, el peso que se pierde rápido se suele ganar rápido porque siempre se debe a dietas muy estrictas y no a un cambio de hábitos.

Las dietas muy estrictas no se basan en una alimentación equilibrada y real, sino en una alimentación restrictiva y que objetivamente sólo se puede sostener durante un cierto tiempo, nunca ilimitado.

El resultado es que el cuerpo se defiende y activa ciertos mecanismos de defensa. Por ello cuando la persona se cansa de la dieta volverá a comer lo mismo que comía antes, por consiguiente, lo que va a ocurrir es que el cuerpo está alerta y lo que va a hacer es acumular grasa de forma más efectiva de lo que hacía previamente.

¿Por qué se estanca la pérdida de peso?

Gran pregunta. Lo que sucede es que las dietas siempre deben ir acompañadas de un incremento de actividad física. No se trata sólo de lo que uno come, tiene que acompañar el ejercicio.  

Los especialistas nos alertan que sobre todo al principio puede suponer un aumento en la masa muscular, haciendo que el peso total también aumente.

Lo que sucede es que esta persona puede estar aumentado músculo y disminuyendo grasa, por lo que el peso se podría haber estancado. Esto no es negativo, ya que físicamente, lo que la persona notará es que su volumen corporal ha disminuido, que le queda mejor la ropa, que sus medidas han bajado.

¿Cuánto puede durar una dieta?   

Las dietas restrictivas basadas en la pérdida de peso tienen que tener un principio y un final. Es imposible comer a dieta de por vida. Los expertos recomiendan unos tres meses. Y es que  las únicas dietas que se puede mantener en el tiempo sin fecha de caducidad son las equilibradas, nutritivas y adaptadas a la rutina de cada persona.

Se trata de no seguir una dieta, sino de cambiar hábitos y llevar un estilo de vida más saludable.

 

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