EL GASODUCTO: LA HISTORIA JAMÁS CONTADA (CAPÍTULO 3)

Por César Gutiérrez

Resumen del capítulo 2.

Existiendo argumentos más que suficientes para descalificar al consorcio GPS, en Proinversion, a todo nivel, es decir directivo, Jefatura del Proyecto de Seguridad Energética (JPSE) y Comité Pro Seguridad Energética (CPSE); hubo actitud dubitativa de hacerlo. He conjeturado dos razones. La primera, una lectura política, dado que el hecho controvertido se produjo el 26.06.2014 y el mandatario Ollanta Humala, tenía un periplo al más alto nivel empresarial y político en Francia, del 29 al 01 de julio.

Justamente la razón de dejar fuera del proceso al consorcio GPS, estaba motivada por la empresa GDF Suez, que tenía participación accionaria del estado francés. Una segunda razón es que la descalificación de un postor conformado por cuatro empresas influyentes de nivel regional y mundial, era un hecho inédito en la agencia peruana de promoción de inversiones y tenían temor de hacerlo. Siendo entendibles las motivaciones, eran injustificables los actos administrativos que se desarrollaron entre el 26 y el 30 de junio de 2014.

PRIMER ACTO ERRÓNEO: PRETENDER QUE EL CONSORCIO GPS SE RECTIFIQUE

El 27.06.2014, un día después del acto de recepción de los sobres 2 (declaración jurada y propuesta técnica) y sobre 3 (propuesta económica), y apertura del sobre 2, el comité envía carta al consorcio GPS, para que ratifique lo que decía en su declaración jurada (DJ), que los cuatro integrantes y su porcentaje de participación de 25% cada uno, no había variado.

 

En otras palabras, que dejasen sin efecto la carta que habían ingresado 8 minutos antes del inicio del acto de recepción de sobres, en el que señalaban que el integrante GDF Suez South Peruvian Gas Pipeline SA, tendría una participación del 2% en lugar del 25% señalado en la DJ.

Aludía la misiva del CPSE al artículo 8.2.3 de las bases, que permitía subsanaciones, es más, se dio plazo hasta las 9.30 horas del día 30.06.2014 para que se rectificaran. En este caso no era aplicable, se faltaba a la veracidad, pues en la DJ afirmaban una cosa y en carta adicional se desdecían, era claro que había una voluntad de cambio a la participación accionaria, no es que hubiese algún error material que enmendar. El hecho que descalificaba ya estaba dado.

La decisión la tomó el CPSE, respaldándose de un confuso y timorato informe firmado por el asesor técnico, Norman Zegarra Ruffner y el asesor legal, José Carlos Guzmán Zegarra, que en una de sus recomendaciones señalan que se envíe carta al consorcio GPS para que ratifique que lo señalado en su DJ es lo válido, en buen romance, que pasen al olvido la carta adicional ingresada. Asimismo, sugerían hacer una consulta legal a un asesor externo. En resumen, el CPSE siguió a pie juntillas lo que el informe aludido señalaba. Insisto en afirmar que estaba clarísimo que la descalificación era lo que correspondía

 

LA ENMIENDA DEL ERROR QUE FUE EL ORIGEN DE LOS PROBLEMAS

El día 28.06.2014, el Estudio Delmar Ugarte Abogados, hizo llegar un informe firmado por el abogado Luis Peschiera Rubini; mientras que el día 29.06.2019, el Estudio Echecopar, entregó su informe firmado por los abogados Jorge Danos Ordoñez y Ana Sofía Reyna Palacios.

Ambos informes afirmaban que no hay ninguna posibilidad que no exista descalificación del consorcio GPS y que la carta enviada a ellos el 27.06.2014, debería quedar sin efecto. En esas circunstancias era inevitable que el día lunes 30, antes de la hora dada como límite para la ratificación que el consorcio GPS no había sufrido modificaciones, que era las 9.30 horas, se tenía que notificar que la carta enviada quedaba sin efecto, cosa que se hizo a las 8.30 horas. Estaban previendo que si el consorcio mencionado cambiaba de opinión ya estarían notificados que estaban fuera de carrera y que a las 11.00 horas que se procedía a la apertura del sobre 3, el CPSE le devolvería su sobre al consorcio GPS.

El retroceso del comité, que era inexorable, trajo consigo una comunicación de descalificación antes del inicio del acto de apertura del sobre 3, que era el momento de hacer el anuncio, es decir enrevesó más la situación. Sin embargo, es innegable que son actos de carácter administrativo. El primero, la carta de fecha 27, era un favoritismo al postor GPS en desmedro de su competidor GSP (Odebrecht-Enagas) y el segundo, dejarla sin efecto, era un acto de corrección que no se podía dejar de hacer, hoy se puede interpretar sin objetividad que se quería favorecer al consorcio GSP.

EL APROVECHAMIENTO DEL CONSORCIO GPS

Las erradas marchas y contramarchas del CPSE, fue aprovechada muy bien por los representantes del consorcio GPS, que, mediante su vocero, el ciudadano argentino Alejandro Segret, como dirían en su país. “armó la pampa”.

En primer término, aludió a la falta de palabra del CPSE, pues no respetaron su propio horario de tolerancia, les dijeron que esperarían hasta las 9.30 horas y tomaron decisiones a las 8.30 horas. En segundo término, manifestó, sin corroboración documentaria, que su oferta era 136 millones de dólares (MMUS$) menor (5% por debajo) que la de su competidor GSP.

 

Aquí empezaron las grandes complicaciones, se realizó un despliegue mediático desacreditando el proceso, se plantearon acciones de amparo, denuncias al Ministerio Público y se inició investigación de la Contraloría General de la República (CGR). Hasta ese momento ni en Brasil, ni en Perú, se había involucrado a la empresa Odebrecht en el caso Lava Jato, eso fueron hechos posteriores.

 

En el discurso en medios, se repitió insistentemente que había sido un concurso con postor único, lo cual es falso, aparte de los consorcios GPS y GSP, se había precalificado la empresa americana Energy Transfer. Se esperaba el día de entrega de los sobres 2 y 3, que participasen las 3 empresas y las ofertas económicas del sobre 3, estaban pensadas en un contexto de competencia. Se entiende como postor único, el caso donde se conoce de antemano que hay una sola empresa que presentará oferta, caso la Línea 2 del Metro, donde era un hecho público que un solo consorcio se presentaría por desistimiento de su competidor.

En todos estos hechos, y a sabiendas que uno de los ejecutivos de la empresa GDF Suez Peruvian South Gas Pipeline SA (integrante del consorcio GPS), el ciudadano italiano, Manlio Alessi, había sido sobornado para que informase a su competidor.

 

Quedan unas interrogantes por absolver y que deberían ameritar la atención de la fiscal a cargo del caso, Geovana Mori:

 -La matriz GDF Suez domiciliada en París, ¿cuándo comunicó al señor Alessi que iban a reducir su participación del 25% al 2%?

  – La matriz de GDF Suez ¿instruyó al señor Alessi para que hiciese público a la fecha de entrega de sobres que iban a reducir su participación? Podrían haberlo hecho antes del cierre financiero, para lo que tenían más de un año de plazo.

    -¿Hubo miembros del consorcio GSP que obligaron a anunciar la reducción de la participación de la subsidiaria de GDF Suez?

  -¿Hubo comunicación de la matriz de GDF Suez al consorcio GPS sobre una enmienda de su participación porcentual del 2%? Es importante saberlo, pues de ello depende la justificación del reclamo airado de descalificación del señor Alejandro Segret. De aquí hacia adelante se originaron muchas dudas adicionales y se puso en tela de juicio la integridad de los miembros del CPSE. (Mañana el capítulo 4)

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