VIZCARRA ESPERA SENTADO SE RESUELVA ALERTA SANITARIA

En vez de andar preocupado por quién podría reemplazarlo en el despacho presidencial en caso se le ocurra salir del país, o provocando al nuevo Congreso, el señor presidente Martin Vizcarra debería estar averiguando cómo hicieron los chinos para construir un hospital en 10 días para defenderse del coronavirus. No puede ser tan irresponsable en quedarse sentado a ver cómo nos la arreglamos los peruanos con esa alerta mundial.

  • Prometió entregar 80 hospitales pero no sólo no cumplió sino que muchos nosocomios hoy son focos de infecciones
  • El año pasado Salud apenas ejecutó el 41% de su presupuesto en infraestructura e inversión de bienes
  • Falta de gestión, carencia de equipos y elefantes blancos desnudan incompetencia

Un ejemplo para empezar. Ayer Guik.pe dio el campanazo de alerta respecto a la deplorable situación en que se encuentra el hospital Daniel Alcides Carrión. Se trata del nosocomio chalaco que debería ser nuestra primera línea de defensa contra el coronavirus, habida cuenta su cercanía al primer terminal aéreo peruano.

Pero, por si fuera poco, una rápida inspección de la situación de los nosocomios estatales nos advierte las graves deficiencias de nuestro sistema de salud, al tiempo de advertir que muchos centros hospitalarios son un peligro latente de contagios e infecciones de todo tipo. Esto, en el marco de una pésima gestión, no sólo de las administraciones anteriores, sino también de la actual.

Adicto a las cifras que le manipulan las encuestadoras cortesanas, don Martín ha salido a emprenderla nuevamente contra el flamante Congreso; reclamando que los parlamentarios “cumplan con sus promesas”. Esto último para desviar nuevamente la atención de la ciudadanía.

Pues bien, hablemos de promesas. ¿Qué fue de los 80 hospitales que prometió en enero del año pasado? (Por no hablar de los mil colegios que prometió)

En el rubro Salud, la actual administración se encuentra atrapada en su propia incompetencia. Dicho sector apenas pudo ejecutar el 41% del presupuesto asignado el año pasado para infraestructura e inversiones de capital.

Falta de inversión en infraestructura hospitalaria a pesar de las promesas de Vizcarra

Es verdad que la mayoría de sectores tuvieron una pobre ejecución presupuestal, pero el Minsa tuvo el nada envidiable galardón de ocupar el penúltimo puesto en inversión de infraestructura.

MALOS MANEJOS

La pésima gestión gubernamental y las cuchipandas mafiosas no han sido ajenas al sector Salud y ya que al presidente le encanta hablar de la lucha contra la corrupción, hablemos también de ello.

Empecemos por casa. En Moquegua está pendiente el proceso del extraño desembolso de 41 millones para la construcción del nosocomio regional. En el entuerto están involucrados el mismísimo presidente Martín Vizcarra y su lugarteniente incondicional, el ex ministro Edmer Trujillo.

En la región vecina de Tacna, ocurre lo mismo. Hay investigación pendiente respecto al hospital Hipólito Unanue.  En Cotahuasi (Arequipa) se construyó un elefante blanco de tres pisos. Sucede que en este caso el hospital está terminado pero no tiene ni equipos, ni médicos. Simplemente está cerrado.

En Puno, el nuevo hospital Materno Infantil de Juliaca está en proceso de construcción hace 10 años.  El mismo tiempo lleva esperando el hospital de Andahuaylas en Apurimac. Los trabajos apenas han avanzado 51%

Lima, por su parte, tiene pendiente la renovación de hospitales como Hipólito Unanue, Sergio Bernales y Dos de Mayo, entre otros.

Más cerca, en Huarmey, Ancash, el presidente Vizcarra  prometió que para el presente año se entregaría un moderno centro médico para atender a 33 mil personas. Imposible, la obra ya tiene un retraso de año y medio.

Vale decir, el Estado, a través de sucesivas administraciones gubernamentales ha sido indiferente con las necesidades de salud de los ciudadanos. Vizcarra prometió revertir esa situación, prometiendo incluso sus famosos 80 hospitales. Todo fue puro humo.

Mientras tanto, la atención a los pacientes deja mucho que desear, mientras cada día se presentan nuevas denuncias de irregularidades, como las investigaciones abiertas hace una semana en los hospitales de Collique y Puente Piedra, precisamente por presuntos actos de corrupción.

FOCOS DE INFECCIÓN

La demagogia y el populismo siempre terminan pasando la factura. Conforme señalamos líneas arriba, la propia Contraloría, ha advertido, por ejemplo, la calamitosa situación del Hospital Carrión en el informe de control N° 001-2020- OCI/4059-SVC que precisa, por ejemplo, que tanto los consultorios externos, como el área de triaje de emergencia y varias salas no cuentan con los implementos que permiten un adecuado aseo de manos, función principal para evitar el contagio del coronavirus.

Más ejemplos. Esta situación no es única. En varios hospitales regionales del país ocurre lo mismo. Además de inadecuada atención, falta de recursos, medicinas y equipos, los baños presentan graves deficiencias de higiene.

Tal es el caso, por ejemplo, del Hospital Regional Honorio Delgado, de la región Arequipa, donde en los servicios higiénicos de todos los pisos es común encontrar inodoros sucios, papeles en el suelo, así como mangueras oxidadas, según han denunciado ayer en la prensa regional los propios ciudadanos.

Focos de infección

En el norte, el Hospital de Lambayeque, presenta el mismo panorama en sus servicios higiénicos. Por si fuera poco no hay servicio de Rayos X. Sólo está operativo uno de los dos únicos equipos con que cuenta dicho nosocomio. Esta irregular situación data del año pasado, con lo cual hay una larga lista de espera para la atención de los pacientes.

¿Y el dinero del canon? Sucede que en Cajamarca, donde nadie sabe qué es lo que se ha hecho con el dinero del canon minero, se presenta la misma deplorable situación. Además, cabe anotar que en varios de los hospitales regionales ya es habitual las fallas de los ascensores por falta de servicios y ha habido casos donde por días los pacientes, sobre todo los de la tercera edad, han tenido que ser cargados para sus consultas respectivas.

Pacientes duermen en las calles para conseguir una cita.

Si a esto último le agregamos el vía crucis que tienen que pasar los pacientes del sistema de salud peruano, tanto en el Minsa, como en Essalud, para conseguir una cita o medicamentos básicos, queda claro que muchas cosas no están caminando de manera adecuada y oportuna.

“¿Vamos a llegar al Bicentenario con baños asquerosos en los hospitales? No puede ser sentenció ayer el reconocido doctor Elmer Huerta. Paradójico en un mundo que se debate ante la inminente pandemia del coronavirus y en un país donde el dengue es una de las principales amenazas.

 

 

 

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