“EL PERÚ SÍ, ESCAZÚ NO”

por Francisco Diez-Canseco Távara (*)

El Tratado de Escazú no debe ser ratificado por el Congreso de la República porque es atentatorio contra la soberanía del Perú y, en esa medida, se convertiría en un permanente instrumento negativo para nuestro desarrollo social y económico en vez de rescatar las banderas medioambientales que le sirven de careta para esta abierta intromisión en temas que deben ser resueltos por el Estado peruano.

No sorprende que haya sido el gobierno chileno de Michelle Bachelet uno de los dos promotores de este acuerdo aprobado el 4 de marzo del 2018 en las postrimerías del gobierno entreguista y corrupto de Pedro Pablo Kucsynski: Chile está jugando sus últimas reservas de cobre mientras que nuestro país tiene largo trecho en la explotación de ese recurso minero.

El susodicho tratado es un regalo de los dioses para los antimineros y los llamados ambientalistas, la mayor parte provenientes de un neo marxismo que, así como intentó apoderarse de la defensa de los Derechos Humanos luego de la aprobación de la Declaración Universal en 1948,ahora pretende copar el tema medio ambiental como una herramienta de poder. No olvidemos que el partido Comunista del Reino Unido se convirtió en partido “Verde” hace muchos años pero sigue apoyando a  dictaduras seudo comunistas como la de Corea del Norte.

Si ya el sistema interamericano de Derechos Humanos  -copado por los caviares- se ha convertido en la quinta instancia de la justicia en el Perú con fallos aberrantes como el del penal Castro Castro que otorgó una reparación civil de decenas de miles de dòlares,óentre otros, a Osmán Morote, número 2 de Sendero Luminoso;
con el acuerdo de Escazú esa indignante sumisión de soberanía adquiriría las dimensiones de un desastre nacional al someter finalmente todas las decisiones, en casos de controversias sobre temas medio ambientales, a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Con el agravante de que cualquier persona, incluídos los extranjeros, pueden formular una denuncia cuyo trámite debe ser financiado por el Estado peruano.

Qué mente febril aprobó esta aberración lesiva al interés nacional  y por qué dos cancilleres de la República y dos Presidentes -Kucsynski y Vizcarra- le han dado paso es algo que merece una exhaustiva investigación.

En el Perú existe profusión de normas de defensa medio ambiental que, en efecto, en muchos casos no se cumplen: se estima que 150 mil hectáreas de bosques son depredadas todos los años y un 85 por ciento de las exportaciones de madera son seudo legales. Todo esto debe ser frenado, revertido y severamente sancionado pero solamente lo lograremos eliminando la corrupciòn porque normas regulatorias nos sobran (hay más de 70).

O alguien cree que cediendo nuestra soberanía nos vamos a convertir en los reyes del medio ambiente, Escazú de por medio ?

(*) Presidente de Perú Nación
     Presidente del Consejo por la Paz

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