LA PATALETA DE ÑOÑO

LLORANDO A MARES

 

Cual Ñoño cuando le quitaban su juguete, entre plañidos y reclamos, Pedro Cateriano se ha despachado en el noticiero estelar de RPP intentando quitarle hierro al clamoroso fracaso de su presentación en el Congreso que tuvo como consecuencia la negación de confianza y la obligación constitucional a su renuncia al brevísimo cargo de Presidente del Consejo de Ministros del Presidente Vizcarra en el último año de su gestión.

Aquello que debía engrosar su CV, y salir por la puerta del triunfo con aires de salvador mirando por sobre el hombro inclusive al propio Vizcarra, es ahora un rotundo fracaso por donde se lo mire y constituye una mancha indeleble que no podrá borrar jamás.  Siempre que se presente a donde se presente, sus credenciales presuntamente democráticas, estarán irremediablemente manchadas por su brevísimo paso por el premierato del gobierno del último año de Vizcarra, con poco más de 20 días de gestión, con lo cual se ha ganado con todo mérito el mote de “Pedro el Breve”.

Picón y achoradazo, sin haberse permitido una necesaria siesta reparadora, que siempre ayuda a pensar mejor y evitar decir barbaridades por falta de sueño,  pronto ha salido a echarle a culpa al congreso delincuencial e interesado, apuntando como mono con metralleta al Presiente del Congreso a quien acusó de chantajista, a los congresistas con intereses universitarios subalternos, a su ex amigo Urresti con quien compartió el Gabinete con Humala y a quien ahora tildó de tener una  careta de  populista, contra el vocero de AP O. Guivovich -por el pecado de recordarle la magra votación- a quien tildó de generalazo mandamás de AP, a los de izquierdistas del Frente Amplio  de ser unos tontos útiles sempiternos, para cerrar con broche de oro con los del FREPAP, los pescaditos, a quienes tildó de ser poco menos que unos oligofrénicos funcionales que no saben nada de la realidad ni del país, olvidando mencionar que están puestos ahí nada menos que por el voto popular gestado por el cierre del Congreso del propio Vizcarra, y que el aplaude a rabiar.  ¿Alguien dijo consecuencia?

Es un poco como la fábula de Esopo de la “Zorra y las Uvas”, que cuando frustrada de no poderlas alcanzar del árbol, dijo, como Kiko el de la vecindad del Chavo: “al cabo que ni las quería, estaban verdes…”.

Las contradicciones de Cateriano son evidentes y las razones de su fracaso en el Congreso las canta el solo: quiere llegar a consensos, pero insulta y confronta; quiere unidad nacional, pero solo la de unos cuantos, no la de todos; quiere que lo aprueben todos, pero el demuestra a los que no son de su gentita, a los que no son  sus amiguis de la playa, de su entorno social, cultural e intelectual.  Cateriano vs. Cateriano.  Dicen que es tan pechador y confrontacional, que en su casa han prohibido todos los espejos, ya que pasa delante de uno y si se ve, y empieza a pelear con su imagen.

Ahora todas sus viudas en la prensa le lloran, ya no van a tener datasos ni las primicias calentitas, primito; ni estará en el prime time.  Ahora será un político más, nada simpaticón y quemado, con luz roja y no verde, cada vez más atrabiliario e iracundo.  En su familia ruegan porque no se muerda la lengua ya que podría envenenarse.

Los más hilarante es cuando se le escucha reiterar que se considera a sí mismo un demócrata, que avaló un golpe de estado encubierto por Vizcarra, pero que se considera a sí mismo demócrata, cuando ha insultado al pueblo representado por los congresistas que ahora el repudia en el Congreso, que se considera un recontra-demócrata, pero exhibe una intolerancia a la crítica y a la autocrítica, que se la pisa.

Triste forma de cerrar una vida política.  A donde vaya y cuando vaya, el fantasma de la negación de confianza le perseguirá.  Genio y figura, hasta la sepultura.

EL MANEJO DE LAS PATALETAS EN LOS NIÑOS

 

PD.- Como estaremos de mal que hasta el Ministro de Trabajo perdió su trabajo

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *