RESCATAN DE PAREJA ABUSIVA A JOVEN BOLIVIANA MADRE DE 2 NIÑOS

Joven de 16 años estuvo albergada por 125 días en refugio del Inabif y logró retornar a su país gracias al apoyo de las autoridades diplomática

Hasta antes de llegar al refugio temporal del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), la vida de la joven de nacionalidad boliviana Y.E.R. (16 años), estuvo marcada por la violencia debido a los maltratos físicos y psicológicos de los que la hacía víctima el padre de sus dos hijos, un sujeto de nacionalidad peruana.

Personal del MIMP logró rescatarla de ese mundo, brindándole cariño y protección en el refugio temporal “Mi Casita”, administrado por el Inabif, donde encontró alivio y seguridad. Tras las gestiones realizadas y con el apoyo del Consulado de Bolivia, Y.E.R. y sus hijos lograron viajar hace dos días a su país  donde se reencontraron con su familia.  “Cumplimos nuestra labor de transformar vidas”, señaló el director ejecutivo del Inabif, José Manuel Villaorduña  Aristondo.

Atención integral

El 20 de abril de este año, durante el estado de emergencia sanitaria, la menor y sus hijos estuvieron a cargo de profesionales en ese refugio temporal. La madre adolescente recuerda que estuvo muy nerviosa por todos los cambios que experimentaba.

Sin embargo, se sintió más tranquila con el buen trato de parte de su cuidadora. “Ella me hizo sentir bien, como lo hacía mi madre, quien murió cuando yo tenía 14 años”, confesó.

Ella recuerda buenos consejos brindados por las educadoras Gloria, María y Joseline que forman parte del personal del servicio, quienes la aconsejaron a que continúe con sus estudios, lo que precisamente ella prometió cumplir una vez  que se instale en su natal Bolivia.

Muy agradecida  por el apoyo de las autoridades, Y.E.R. dijo que no olvidará a las amigas que conoció en el refugio, con quienes jugó alegres partidos de vóley y aprendió a realizar manualidades, además de la importancia del cuidado personal.

Estos talleres se desarrollan dentro del refugio para potenciar capacidades y fortalecer habilidades de las jóvenes residentes. Mientras que los hijos estuvieron en espacios de juego, afecto y protección.

Cabe precisar que, la implementación de los refugios temporales se dio el marco de la pandemia, cumpliendo con el Decreto de Urgencia Nº 029-2020. En total, son tres refugios, en los cuales el MIMP protege a la población vulnerable durante el periodo de la emergencia sanitaria. A través del Inabif, se asumió esta responsabilidad con niños y adolescentes, personas adultas mayores y personas con discapacidad en abandono.

Dos refugios temporales, ubicados en Pueblo Libre y San Juan de Lurigancho, atienden a niñas, madres adolescentes, niños y adolescentes en desprotección familiar, respectivamente. En estos espacios, se les brinda alojamiento, alimentación saludable, servicios médicos, recreación, y soporte socioemocional. Desde el inicio de la emergencia nacional, en los refugios temporales, se han atendido en total a 108 menores sin cuidados parentales.

Nueva vida

Antes de partir rumbo al aeropuerto y subir al avión que la llevaría a Bolivia, Y.E.R y sus amigas juntaron las pulseras que ella elaboró en unos de los talleres. Emocionadas, sus compañeras le desearon un futuro mejor, sin violencia junto con sus hijos de 2 y 3 años, y su familia que desde hace mucho la esperaba en el hogar de su país natal.

“¡Gracias a todo el personal del Inabif por protegernos durante nuestra estancia en el refugio!”, fueron sus últimas palabras al subir al taxi que la transportó hacia el aeropuerto.

En una de las sillas del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez está la adolescente en compañía del representante del consulado de Bolivia. Con sus hijos de la mano y las orientaciones que recibió en el Inabif, sabe que el futuro será mejor, pues se lleva el amor de tanta gente buena y comprometida con su trabajo.

Este feliz desenlace es el fruto de la labor especializada del personal de “Mi Casita”, que por 125 días prodigó atención  médica y psicológica a la joven boliviana, que le sirvió para  aprender a valorarse y empoderarse como mujer y madre. La vida de esta joven ha cambiado para su bien y el de su familia.

 

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