Calmar la mente inquieta

Por: Nita Gutiérrez @holisticmindfullady

Si se desea la felicidad, se deberían buscar las causas que la han producido, para cultivarlas, y si no se desea el sufrimiento, debería procurarse que no vuelvan a presentarse las causas que dieron lugar al mismo y desecharlas.

¡Nuestra mente es muy útil en ese proceso!

¡Tenemos en nuestras manos el secreto de nuestra felicidad: el factor mental!

El primer paso en la búsqueda de la felicidad es aprender.   Aprender cómo los pensamientos y los comportamientos negativos son nocivos y no sólo para nosotros, personalmente, sino también para los demás, especialmente para los más cercanos. Por otra parte, aprender cómo cierta clase de pensamientos y emociones son beneficiosos personalmente y para los demás, especialmente para los de nuestro círculo íntimo, los más cercanos a nosotros, para cultivarlos, aumentar esos comportamientos y habituarnos.

A lo largo del día experimentamos una variedad de estados mentales, y nuestra tarea es identificarlos con claridad para clasificarlos en beneficiosos o nocivos.

¿Conoces la metáfora del vaso de agua con barro?

Imagínate un vaso de agua con barro y que con una cuchara empezamos a remover enérgicamente. ¿Qué obtenemos? Agua sucia, enturbiada dónde no se puede ver nada claro a través de ella. Pero, ¿y si paramos de remover y lo dejamos descansar? El barro se posa en el fondo y el agua se vuelve clara, transparente y lúcida.

Eso es lo que hacemos habitualmente.  Bebemos la vida con prisas, sin dejar que se asiente en el fondo todo lo que en el día acontece.  ¿No sería más sensato que como el vaso de agua con barro, lo dejamos reposar para ver con claridad lo que sucede en nuestro día a día?

“La mente calmada es como un cristal que deja ver a través de él aquello que ya existía antes, pero que no éramos capaces de percibir debido a nuestra agitación”

Cuando la superficie está agitada no se puede ver el fondo y el exterior se refleja distorsionado. ¿Qué hacer entonces? ¿Has intentado parar por un breve momento? Cuando en la vida todo está revuelto, dando vueltas y vueltas, como el fango las enturbia, no nos permite ver con claridad.  Hay un fondo, siempre lo hay, pero en ese estado no podemos verlo. Pero, si conseguimos que las aguas se serenen, la tierra se sedimenta y recién entonces el agua se hace más limpia y clara.  Y eso es meditar.  Meditar es invitar a la calma a entrar a escena para ver con claridad.

Simplemente observando lo que sucede en tu mente con atención plena llegará un punto en que la mente se serena y podamos ver más claro. Frecuentemente en nuestras vidas la actividad turbulenta de nuestras mentes hiperactivas no nos deja distinguir con claridad lo que es importante y lo que es accesorio y, por lo tanto, andamos persiguiendo más problemas y tensiones de los que ya tenemos.  Pero, al calmar la mente, vamos desvelando lo que realmente importa, para vislumbrar el camino hacia la verdadera felicidad.

Estimad@s amig@s:

Hoy y siempre, tu mente, tu cuerpo y tú merecen calma, bienestar, felicidad y compasión.

¡Felices fiestas!

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