SALGAMOS DE COMPRAS

Escribe: Juan Carlos Ruíz

No termino de entender por qué el nuevo ministro de Salud, Oscar Ugarte, y la presidenta de la Confiep, María Isabel León, discuten los términos de una posible participación privada en la compra, distribución y aplicación de vacunas contra el COVID-19 en los medios de prensa. Mucho mejor sería que se sienten en una mesa de trabajo, de una vez por todas, y lleguen a acuerdos concretos que nos permitan definir un plan de colaboración público-privado, que dé solución a la difícil situación que hoy vivimos todos los peruanos.
El Ministerio de Salud sostiene que los privados no deben competir con el Estado en la negociación y compra de vacunas, y mucho menos en la venta de las mismas, porque estarían convirtiéndose en un competidor desleal, distorsionando las negociaciones en marcha, y generando un mercado de aplicaciones paralelo al que ya definió el Estado, privilegiando a grupos sociales que por su condición económica tendrían ventajas sobre los más vulnerables.
La Confiep sostiene que en ningún momento se propuso una compra libre e indiscriminada por empresa, sino a través de una especie de Confederación que haga las veces de un CENARES privado, y por encargo del Estado compre con eficiencia, mayor velocidad y sin los miedos característicos que atormentan a los burócratas, la mayor cantidad de vacunas que se puedan. Todo en nombre del Estado, en coordinación con el Estado, y para ser distribuidas en el orden que disponga el Estado. ¿Acaso es un diálogo de sordos?
Lo cierto es que seguir ventilando en forma fragmentada ambas posiciones en los medios de prensa solo ahondará las diferencias. Eso ambos lo saben. Pareciera que no quisieran llegar a ningún acuerdo. Si realmente queremos aprovechar el potencial negociador y logístico del sector privado es momento de sentarlo en la mesa. No como una colmena de pequeños adictos al plusvalor, sino como un puñado de gremios solidarios. Eso es lo que necesitamos hoy. Necesitamos el brazo privado con propósito. Ese brazo que le da valor social a la generación de riqueza. Que marca la diferencia con ese capitalista salvaje que todos llevan dentro cuando de competir en el mercado se trata.
Hoy hablamos de salvar vidas. No de generar negocios. Se trata “ganar-ganar”. No de aprovechar electoralmente la situación. Necesitamos cerrar la compra de más vacunas. Necesitamos cerrar la brecha de vacunación. Necesitamos asegurar que toda nuestra población esté vacunada en el menor tiempo posible. Necesitamos recuperar confianza en este pedazo de territorio al que llamamos país. ¿Podrían –de una maldita vez– sentarse en la mesa de trabajo y encontrar soluciones cuanto antes?

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