“PERÚ DEBE APOVECHAR OLA DE BUENOS PRECIOS DEL COBRE”

Ingeniera Ariana Velásquez Cuellar destaca la importancia de la minería en el desarrollo del país y la generación de empleo, siempre que el Estado garantice la responsabilidad social de las comunidades y si se respetan los compromisos sociales y ambientales

La minería es la actividad de las grandes cifras y de la demanda de profesionales en diversos campos, cuya labor debe encajar como engranaje en los procesos de exploración y explotación de los metales que terminan cotizados en las bolsas de valores. ¿Sabía que el cobre cuesta en estos momentos  US$ 4.15 la libra, el más alto de la década?
Es verdad, genera empleos y riqueza que puede transformar a un país, pero también es centro de controversias por ser fuente de conflictos sociales. La ingeniera química Ariana Velásquez Cuellar, jefa comercial de proyectos de Actlabs Skyline Perú, señala con convicción que el Estado no debe olvidar de dar protección legal a las comunidades donde se asientan los yacimientos ni que las empresas evadan su responsabilidad social.
La minería representa el 10% del PBI nacional y el 16% de la inversión privada, según el Instituto Peruano de Economía que plantea que es el momento de aprovechar “la ola de los buenos precios” de los metales.
Se dice que uno de los primeros peldaños de la vasta cadena de producción minera son los laboratorios en los que “apoyamos a las empresas analizando los componentes químicos de sus muestras, determinando las concentraciones de oro, plata, cobre o zinc que puede haber en ellos”, precisa.

Labor en equipo

Esta labor es clave porque mediante estos análisis de alta precisión se determinan las concentraciones de metales en los terrenos, previamente explorado por geólogos, y que al final será determinante para que se invierta para extraer el o los minerales.
Este es el servicio que presta la empresa que representa Velásquez Cuellar cuyos profesionales con apoyo de los equipos tecnológicos determinan  la concentración y los tipos de metales mediante el estudio de trazas. El análisis de un kilo de rocas será suficiente para determinar lo que guarda el subsuelo.
Una vez determinada la concentración de minerales, corresponde a los geólogos y mineros calcular las reservas metálicas y su rentabilidad. Si es favorable, empieza una nueva historia que puede o no, ser similar a la que hoy ocurre en Las Bambas, Tía María, o Conga y en casi todos los pueblos donde hay yacimientos.
En el laboratorio, en el que realizan trabajos para las empresas Buenaventura y Minsur, la labor está a cargo de equipos multidisciplinarios formados por ingenieros metalúrgicos, químicos, geólogos y de personal de carreras afines a la minera.
La profesional tiene en su cabeza el mapa de la minería del Perú, y está convencida de que es la actividad clave para transformar y desarrollar el país porque genera miles de empleos directos e indirectos, capta divisas y mejora la vida en los pueblos y ciudades donde se realizan las operaciones, claro, si se implementan y respetan los compromisos sociales y ambientales.

Exportaciones

Ariana Velásquez pone énfasis en la necesidad de desarrollar la explotación del cobre, metal del que el Perú es el segundo productor después de Chile y que en estos momentos alcanza máximos valores en el mercado internacional al sobrepasar los US $9,000 la tonelada y US $4.15 la libra.
“Este es un recurso de gran demanda a escala mundial y China es el primer comprador. Este mineral sustenta el desarrollo de nuestro país, por eso se le debe dar la importancia debida y que su explotación sea una política de Estado”, refiere.
Es indudable que el cobre se seguirá utilizando en la industria mundial, ya sea en la instalación de las grandes redes eléctrica, equipos electrónicos diversos, vehículos o, ahora en tiempos de pandemia, en la construcción de camas de hospitales o perillas y enchapes de puertas, porque la ciencia ha demostrado que el coronavirus vive muy poco en una superficie de este metal y es una forma de detener los contagios.
Recuerda que ya hay estudios para elaborar materiales que cumplan las funciones del cobre en la industria, lo que nos obliga a “estudiar políticas al respecto y qué hacer para enfrentar esta posibilidad. Una medida sensata sería apostar por la industrialización del metal y exportarlo como producto terminado”.
Los informes especializados nos recuerdan que hoy, época de crisis e incertidumbre económica, los metales preciosos, como el oro del cual el Perú es productor, asume hoy más que nunca su característica de valor refugio, porque, simplemente, su valor no va a la baja y es una forma de ahorro.

Inversiones

Cuando se habla de las grandes cifras de esta actividad, hay que recordar que los estudios económicos de Scotiabank estiman que las inversiones mineras alcanzarán este año los US $4,800 millones, 12% más en comparación a la registrada el año pasado en el que la actividad se vio afectada por la pandemia.
El Ministerio de Energía y Minas ha actualizado su plan de Proyectos de Construcción de Mina al 2020 con un total de 46 proyectos de inversión de US $56, 158 millones.
Según el Instituto Peruano de Economía (IPE) si se pusiera en marcha la cartera de proyectos del sector, habría oportunidad de crear 2 millones 800 mil empleos.
En una publicación especializada, el decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Pacífico, Carlos Casas, señaló que uno de los problemas del sector es la conflictividad cuando se tendría que aprovechar “la ola de buenos precios” que hay ahora.
“El ciclo de los precios mineros es una variable exógena, o sea que no manejamos nosotros, y las empresas se ven sujetas a esa volatilidad y eso es importante porque genera volatilidad en los ingresos fiscales”, sostuvo. (HGG)

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