¡VIVA EL “PROSOR”!

Dos intelectuales de diversas áreas del conocimiento sostienen la tesis de que el Perú no está partido en dos luego de las elecciones de segunda vuelta, sino que por el contrario los peruanos votaron por varias opciones metidas en los dos sacos de Perú Libre y Fuerza Popular.

  Ricardo Vásquez Kunze

 

Tanto Rolando Arellano (El Comercio) como Pablo Bustamante (Lampadia) sostienen (como fuentes citadas textualmente por el editorial del diario Perú 21), a través de numerosa data estadística y conjeturas que la división del país en dos es falsa o coyuntural al proceso electoral de segunda vuelta, y que en realidad existen múltiples intereses de los electores que parecen reafirmar el sistema político, social, económico y constitucional con algunos cambios.

No vamos a aburrir al lector con la data estadística expuesta mayormente por una encuesta de Datum, pero sí cabe mencionar lo inocente de estas lecturas o, en todo caso, lo insólito de la tesis que afirma que los electores no sabían por qué votaban más allá de sus propias aspiraciones o expectativas personales.

A mí me queda perfectamente claro, por ejemplo, cuál fue la propuesta política de Perú Libre y Pedro Castillo, más allá de lo simpático o antipático que pueda haber resultado el candidato. Lo mismo con Keiko Fujimori.

No cabe duda porque lo repitió hasta el cansancio en calles y plazas que de ganar las elecciones Pedro Castillo sustituiría las importaciones, mandaría al cuerno al Tribunal Constitucional y a la Defensoría del Pueblo, convocaría a una constituyente para refundar el Perú cueste lo que cueste (“si el pueblo así lo decide”), asunto además ratificado por quien es su abogado para efectos de las nulidades y observaciones de actas en esta segunda vuelta, el doctor Aníbal Torres.

 

Es decir, quien votó por el combo de Perú Libre sabía perfectamente por qué votaba, más allá de sus expectativas en uno u otro tema específico que a nadie le importa.

Construir castillos en el aire con elucubraciones tales como que el 6 de junio hubo 6 tipos de votantes como lo señala Arellano, o que en base a la encuesta de Datum los que votaron por Castillo no quieren radicalismos de izquierda y que, por el contrario, como lo señala Bustamante, prácticamente no se hubieran distinguido del electorado de la señora Fujimori (TLC, libre mercado, reformas constitucionales epidérmicas, etc.)

Pone a Castillo al mismo nivel que Fujimori en el contexto de un concurso de belleza en el que Castillo, con sus 40 mil votos de diferencia a su favor según la ONPE, termina representando a los que, como señala Bustamante “la tienen clara”, es decir, a los que creen en las libertades económicas, políticas y sociales.

¡Si esa es la tesis de estos dos intelectuales, pues ya de una vez que se proclame ganador a Castillo! ¡Faltaba más!

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