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En el 2025, se repatriaron 1,053 bienes culturales de enorme valor

Durante el año pasado, la Cancillería peruana logró repatriar un total de 1,053 bienes culturales provenientes de Estados Unidos, Austria, Argentina, Alemania, Canadá, Suiza, Suecia, Chile, Bélgica, Brasil y Colombia. Se trata de artículos de incalculable valor que son símbolo de la historia, tradiciones y la entidad nacional.

Los bienes culturales pudieron ser recuperados debido a una serie de gestiones efectuadas por las embajadas y consulados peruanos acreditados en dichos países, informó la Dirección de Patrimonio Cultural, unidad orgánica perteneciente a la Dirección General para Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores. De acuerdo con el reporte, los bienes repatriados en el 2025 son de tipo arqueológico, bibliográfico, documental, histórico-artístico y numismático.

El 94.35% del total de bienes culturales del Perú repatriados, responde a devoluciones voluntarias realizadas por ciudadanos e instituciones tales como los museos de Arte e Historia de la Neuveville (Suiza), Etnológico de Lübeck (Alemania), el Histórico del Condado de Miami (Estados Unidos) y las galerías de la Universidad Estatal de Luisiana y de la Universidad Wesleyana de Nebraska, además de otras.

El segundo lugar (el 4.90% del total) es ocupado por aquellos bienes que fueron recuperados mediante incautaciones. Y, finalmente, se ubican aquellos identificados en subastas y ventas internacionales que representan el 0.75%.

Entre las principales piezas recuperadas destacan el libro titulado “El Sol y Año Feliz del Perú” de Pedro Rodríguez Guillén impreso en 1735, recuperado por las autoridades argentinas y entregado a nuestro país. Así como, el altar barroco cusqueño devuelto voluntariamente en Suecia, el cual fue tallado en cedro en el siglo XVII por la Orden de los Dominicos.

 

También destaca una máscara prehispánica, adornos e instrumentos hechos de metal, pertenecientes a estilos culturales de la costa norte del Perú, muy reconocidos por su fino trabajo en metales, como el Moche (Intermedio Temprano 200 a.C. – 600 d.C.), Lambayeque y Chimú (Intermedio Tardío (1000 – 1470 d.C.). Estos logros fueron posibles gracias al trabajo de concientización que realiza la Cancillería y sus misiones en el exterior respecto del grave daño que causa el tráfico ilícito de bienes culturales a la identidad e historia del Perú.

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