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¿BANCADA O BANDA?

Por: Julio Ubillus Soriano.

Hay que desterrar que los mismos de siempre, cuyo lema “es todo por el pueblo, pero sin el pueblo”, no vuelvan a ser reelegidos en los próximos comicios

La Constitución se refiere a la regulación del poder, lo constituye originalmente el pueblo y también forma a los gobiernos; siendo el Poder determinante el Legislativo; y como primordial función la de dar de leyes, previo estudio y observación de la necesidad de legislar. Los Congresistas reunidos en partidos políticos, y representación de sus electores, son elegidos por el voto popular, como pilar fundamental del sistema democrático y dentro de un régimen de derecho.

Los congresistas son elegidos, por conocer la historia, cultura, política y otros elementos de idiosincrasia del pueblo a quien representan; y debe recaer esta selección en personalidades, científicos, estudiosos con aportes significativos en las tantas ramas de la cultura nacional; y en otros casos por notables hechos de civilidad y de interés público, con un correlato de una vida transparente y de fuerte moral y ética como garantía de ejemplos para el país.

Los ciudadanos que hubieran obtenido el honor de lograr su designación como Congresistas, llegan al Parlamento a través de su organización partidaria, y sus funciones, las efectúan con el denominado Reglamento del Congreso de la República. Lo hacen, como agrupados o en bancadas parlamentarias, compuestas originalmente por los 130 elegidos.

Estas son: Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Podemos Perú, Perú Libre, Renovación Popular, Acción Popular, Avanza País, Bloque Magistral de Concertación Nacional, Juntos por el Perú, Somos Perú, Honor y Democracia, Bancada Socialista, Bloque Democrático Popular y No Agrupados; que a la fecha es difícil identificar quienes las integrarán (por lo menos hasta el fin de la legislatura) por las continuas migraciones de una bancada a otra, respondiendo ello a muchos intereses, pero ninguna por razón de estado o de servicio al pueblo.

 

Con investigaciones fiscales

Por la pauperización que sufre la política nacional, falta de filtros electorales de los partidos y de los organismos de fiscalización electoral, tenemos un Congreso donde casi el 50% de los Congresistas, tienen investigaciones a nivel fiscal o en órgano jurisdiccional, constituyendo la bancada más numerosa.

Los presuntos delitos que se atribuyen son de distinta naturaleza. Van desde el patrimonio por cobro de cupos a sus asesores y empleados hasta el recién sentenciado ex congresista Freddy Díaz Monago a 13 años de cárcel efectiva, por el delito de violación sexual contra su asesora, teniendo como escenario del repudiable delito, el recinto parlamentario, templo en el cual se conserva y atesora la democracia y el voto popular.

La bancada más numerosa, compuesta por los Congresistas investigados, por la fuerza del número de sus votos, la inmunidad parlamentaria que les concede la constitución y su reglamento para proteger sus nobles funciones, la convirtieron en un blindaje de complicidad; como la denominada Ley Soto 31751, norma que salvó al ex presidente del Congreso  a una condena de prisión de 8 años y 8 meses.

Esta ley modifica la criminalidad organizada sin importar el grave perjuicio del aumento de la crimen e impunidad al ser librados por estas malas normas, aumentando la inseguridad ciudadana.

Hay que desterrar que los mismos de siempre, cuyo lema “es todo por el pueblo, pero sin el pueblo”, no vuelvan a ser reelegidos en los próximos comicios ya que, para continuar con esta perversa mayoría. La ciudadanía debe tomar conciencia la ciudadanía sobre la necesidad de elegir a quienes representen la moral colectiva.

(*) Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores son de su absoluta responsabilidad. Güik respeta la libertad de expresión.

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