Una coexistencia pacífica y cooperante que reporte beneficios mutuos a ambas naciones, demandó el ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, a su homólogo estadounidense, Marco Rubio.
Así quedó establecido durante la entrevista que sostuvieron ambos funcionarios de estado en las últimas horas, con ocasión de la Conferencia de Seguridad de Múnich.
«El diálogo es mejor que la confrontación, la cooperación es mejor que el conflicto, y la ganancia mutua es mejor que la suma de cero en las relaciones entre China y los Estados Unidos”, escribió Yi en sus redes sociales.
De acuerdo a ello, el diplomático chino indicó que -siempre y cuando Washington y Pekín respeten los principios de igualdad, respeto y beneficio mutuo- podrán «encontrar formas» de resolver las tensiones y gestionar las diferencias «de forma adecuada».
«Ambas partes deberían trabajar juntas para expandir continuamente la lista de áreas de cooperación y reducir la de problemas, para que las relaciones China-EE. UU. se sitúen en un rumbo estable, saludable y sostenible de desarrollo, enviando un mensaje positivo al mundo», agregó el jefe de la diplomacia china.
Según el comunicado, Wang y Rubio concluyeron que el encuentro fue «positivo y constructivo». En ese sentido, acordaron facilitar las interacciones de alto nivel y «reforzar el diálogo y la cooperación en diversas áreas».
Por el momento, el Departamento de Estado estadounidense no ha ofrecido información al respecto del encuentro, como tampoco lo ha hecho Rubio a través de sus redes sociales.
La reunión precede al anticipado viaje que hará el presidente estadounidense, Donald Trump, a China el próximo mes de abril —aún no se han confirmado las fechas exactas—, durante el cual, según medios locales, se podría firmar una ampliación de la tregua comercial de un año que el mandatario republicano selló en octubre junto a su homólogo chino, Xi Jinping, tras meses de confrontación arancelaria.
Pero la comunicación, no hace mención a ninguno de los temas que trataron ambos presidentes en la llamada telefónica que mantuvieron la semana pasada, como por ejemplo Taiwán, calificada por presidente chino, Xi Jinping como la «primera línea roja» en las relaciones con los Estados Unidos.