En efecto, tal como refiere nuestro contacto en la zona, ayer el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyhu, advirtió que si el grupo terrorista libanés Hezbolá entra en guerra contra Israel en apoyo del movimiento terrorista palestino Hamás ,«cometerá el peor error de su vida» y «añorará» el conflicto de 2006. «Golpearemos a Hezbolá con una fuerza que ni siquiera puede imaginar y las consecuencias para ellos y para el Líbano serán devastadoras”, dijo, según dieron cuenta distintas agencias noticiosas en la zona.-
“Sé que han perdido amigos y es algo muy difícil, pero estamos en la lucha de nuestra vida, una lucha por nuestro hogar. Eso no es una exageración, así es esta guerra”, dijo a los soldados que vigilan la frontera norte de Israel, que vive su momento más tenso desde 2006.

Hezbolá «arrastra a Líbano a una guerra»


Más temprano, siguiendo a misma línea, el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, Jonathan Conricus, señaló que «Hezbolá ataca y arrastra a Líbano a una guerra en la que no ganará nada, pero en la que puede perder mucho»
En horas de la madrugada de ayer, la aviación israelí bombardeo varios blancos en la zona de Cisjornadia, incluyendo la mezquita Al Ansar, ubicada en la ciudad Yenín, a donde se encontraban «agentes terroristas» de los grupos palestinos Hamás y Yihad Islámica que planeaban atentados.
Según el ejército, el centro religioso era «usado por terroristas como centro de mando para planificar ataques y como base para su ejecución».
El ejército afirmó que los blancos alcanzados habían realizado «varios ataques terroristas en los últimos meses y estaban organizando un ataque terrorista adicional inminente»
Hezbolá es un aliado de Hamás, que lanzó el 7 de octubre un ataque sin precedentes contra Israel y mató al menos a 1.400 personas, en su mayoría civiles, según un balance de las autoridades israelíes.