LA CONSTANTE PRESENCIA DEL MINISTRO DEL AMOR
Aupado en un pedestal ético de muy dudosa factura, con un discurso que no se condice con la realidad, quien fue ministro por un brevísimo tiempo –habiéndose arrodillado, nada menos, que ante un expresidente como Castillo–, hoy día quiere llevarse la primicia y las preces de un grupo especial de la Policía Nacional del Perú (PNP), su supuesta sapiencia en materia de seguridad ciudadana, termina siempre con el mismo mensaje político: “la presidenta debe renunciar y el plazo electoral se debe de adelantar; no podemos esperar al 2026; el país no da para más…”, sentencia con voz graves y el necesario gesto adusto.
![]()
no se puede estar en democracia y cumplir los principios básicos del Estado de Derecho, rompiendo, alterando, o desconociendo lo que dice la Constitución, menos aún con gente que estuvo breve tiempo en la administración pública, solicitando desde su chatura moral la renuncia de la presidenta
![]()
