NICARAGUA: COMUNISTA ORTEGA PROHIBE PROCESIÓN DE VÍA CRUCIS EN VIERNES SANTO
El Gobierno de Daniel Ortega ha prohibido las procesiones de Semana Santa y Pascua en Nicaragua. Hay religiosos detenidos o expulsados del país, y la relación con la Iglesia atraviesa uno de sus momentos más bajos.
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Daniel Ortega prohibió hace meses «por razones de seguridad» las actividades religiosas públicas: las fiestas patronales, las procesiones y también el Vía Crucis del Viernes Santo
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Es difícil imaginar una Semana Santa sin procesiones en Nicaragua Pero este año, las calles permanecerán tranquilas. El régimen de Daniel Ortega prohibió hace meses «por razones de seguridad» las actividades religiosas públicas: las fiestas patronales, las procesiones y también el Vía Crucis del Viernes Santo solo pueden celebrarse dentro de las iglesias y en recintos especiales.
«Una gran parte de la población es católica y muy devota. Por ello, estas procesiones y fiestas tienen un gran valor religioso, pero también cultural», explica Désirée Reder, investigadora del Instituto Alemán para Estudios Globales y regionales (GIGA) en Hamburgo.
«Mucha gente está indignada y molesta por la prohibición. Pero también despierta temores y muestra lo limitada que está la libertad en el país. Creo que es también una señal que el Gobierno quiere enviar», añade Reder en entrevista con DW.
Relaciones tensas
Las relaciones del gobierno de Daniel Ortega y la Iglesia viven momentos de gran tensión, marcadas por la expulsión y encarcelamiento de sacerdotes, además de la prohibición de actividades religiosas. Los analistas suelen citar 2018 como el punto de partida del deterioro de las relaciones entre el régimen de Ortega y la Iglesia.

En abril de 2018, miles de nicaraguenses salieron a las calles a protestar por unas controvertidas reformas a la seguridad social.
El régimen reaccionó con dureza brutal, más de 300 personas murieron y mies resultaron heridas. En aquel momento, la Iglesia católica estuvo al lado de los manifestantes, dio cobijo a los perseguidos y militó públicamente por una solución pacífica. Posteriormente, Ortega, llamó «mafia» a sacerdotes, obispos y cardenales.
En entrevista con DW, una colaboradora de una organización de ayuda internacional que no quiere ser nombrada, informa sobre intentos de intimidación contra organizaciones de ayuda eclesiásticas que ya no quieren hablar públicamente por miedo a la represión contra socios y personal en Nicaragua.
Según ella, el régimen de Managua ha señalado explícitamente que se pondrían en peligro las posibilidades de financiación en el país si se siguiera hablando críticamente de la situación en Nicaragua en entrevistas.
Previsible ruptura con la Iglesia
El 12 de marzo de 2023, el papa Francisco calificó al Gobierno nicaraguense de dictadura. El resultado inmediato fue la ruptura de relaciones diplomáticas con el Vaticano, el cierre de la embajada del Vaticano en Managua y la expulsión del arzobispo del país.

