DESTACADASOPINIÓN

OPINIÓN/ No subestimar la K

Escribe: Ricardo Vásquez Kunze

Ricardo Vásquez Kunze (@rvasquezkunze) • Facebook

 

A López Aliaga se le dijo una y otra vez cambia de actitud. Se lo deben haber dicho sus asesores y también periodistas y columnistas, pero hizo caso omiso y ahí están las consecuencias.

En la última encuesta de Datum para El Comercio, a casi un mes de las elecciones, Keiko Fujimori toma la delantera por décimas (0.7%) en un empate técnico con Rafael López Aliaga que no solo baja tres puntos, sino que ahora va segundo. La tendencia es que Keiko sube lentamente y probablemente ya superó su voto duro, mientras que RLA está perdiendo su voto blando.

A López Aliaga se le dijo una y otra vez cambia de actitud. Se lo deben haber dicho sus asesores y también periodistas y columnistas, pero hizo caso omiso y ahí están las consecuencias. Porque en términos generales esta es una campaña de actitud más allá de las promesas que son las mismas y hasta se confunden entre derecha e izquierda. RLA ha venido teniendo, sabe Dios por qué, una actitud errática y destemplada que va espantando a su voto blando que ya empieza a verlo como un loquito.

La gente no está para loquitos luego de 10 años de inestabilidad política, esto es, un presidente cada año y medio. De otro lado Keiko ha adoptado una actitud calma y ponderada que da la sensación de madurez. Sin duda los rigores injustos de la cárcel y otras vicisitudes de la vida han cuajado su carácter. Puede mostrar un partido sólido (el único que no es un membrete), con cuadros entre los que destaca el presidente del Congreso que es un formidable aliado, habida cuenta de su tenaz lucha por dar leyes a favor de militares y policías injustamente perseguidos por luchar contra el terrorismo en juicios que ya llevan cuarenta años.

Pero lo más importante, Rospigliosi no se ha quedado en dar leyes, sino en hacerlas cumplir siendo implacable en denunciar a fiscales y jueces prevaricadores de la mafia caviar. Los demás candidatos de la derecha se han disuelto en un margen de error y los que apostaron por generales y almirantes se han quedado con los crespos hechos. Comunistas y caviares están lanzando los dados por López Chau, eso está claro.

Yo supongo que aquellos candidatos inclasificables como Carlos Álvarez o José Luna irán diluyéndose a medida que pasen los días. La supuesta sorpresa de Wolfang Grozo es dudosa ya que ni los más informados sabemos cuál es su partido y cuál su símbolo. Pero, en fin, allí está. Se comenta que la explicación son los jóvenes de la generación Z. ¿Quién sabe? Lo que sí se irá sabiendo es su confuso pasado como militar de la FAP y sus peligrosas relaciones con exdelincuentes como Zamir Villaverde. El resto, por el momento, es silencio


Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores son de su absoluta responsabilidad. Güik respeta la libertad de expresión.


 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *