La gente puede darse cuenta de la diferencia entre el precio de un condón y el de criar un hijo, escribió otra persona.
China es uno de los países más caros para criar hijos, según un informe de 2024 elaborado por el Instituto de Investigación Poblacional YuWa en Pekín. Los costos se elevan con los gastos escolares en un ambiente académico altamente competitivo y el desafío para las mujeres en lidiar con el trabajo y la crianza, señaló el estudio.
La desaceleración económica, causada en parte por la crisis inmobiliaria que ha impactado en los ahorros, ha dejado a las familias, y especialmente a los jóvenes, con una sensación de incertidumbre o menos seguros de su futuro.
«Tengo un hijo y no quiero más», expresó Daniel Luo de 36 años, que vive en la provincia oriental de Henan.
Asegura que no está preocupado con el alza de precios. «Una caja de condones podrá costar cinco yuan más, tal vez 10, máximo 20. A lo largo de un año, eso es sólo unos cuantos cientos de yuan, completamente asequible».
«Es como cuando suben los precios del metro. Cuando suben por un yuan o dos, la gente que toma el metro no cambia sus hábitos. Todavía tienes que tomas el metro, ¿verdad?».
Una medida con varios riesgos
Pero lo costos podrían convertirse en un problema para otros, y eso es lo que le preocupa a Rosy Zhao, que vive en la ciudad de Xi’an en el centro de China.
Ella sostiene que encarecer la anticoncepción, que es una necesidad, significaría que los estudiantes o los que tienen dificultades económicas «tomarán riesgos».
Ese sería «potencialmente el resultado más peligroso» de esta política, añadió.
Los observadores parecen estar divididos sobre el objetivo de la reforma impositiva. La idea que un aumento al impuesto de los condones tendrá un impacto en las tazas de natalidad es «pensarlo demasiado», opina el demógrafo Yi Fuxian de la Universidad de Wisconsin-Madison.
El piensa que Pekín está interesado en recaudar impuestos «como sea» a medida que lucha contra la caída en le mercado inmobiliario y la creciente deuda nacional.


Algunos no están preocupados con el alza de precios de los anticonceptivos.

Los ingresos por IVA en China, de casi US$1 billón, constituyeron alrededor de 40% del recaudo del país el año pasado.
La medida para gravar los condones es «simbólica» y refleja la intención de Pekín de exhortar a la ciudadanía a elevar las cifras de fertilidad «impresionantemente bajas», indicó Henrietta Levin, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
Lo que también está dificultando los esfuerzos, añade, es que muchas de las políticas y subsidios tendrán que ser implementados por gobiernos provinciales endeudados, y no está claro si tienen recursos suficientes en sus presupuestos.
La estrategia de China para exhortar al pueblo a que tenga más hijos también corre riesgo de tener un efecto contrario si la gente siente que el gobierno está siendo «demasiado intrusivo» sobre lo que es una opción profundamente personal, comentó Levin.
Recientemente ha habido informes en los medios de que las mujeres en algunas provincias han recibido llamadas de funcionarios locales preguntando sobre sus ciclos menstruales y planes para tener hijos. La oficina de salud local de la provincia de Yunnan dijo que ese tipo de información era necesaria para identificar a las mujeres embarazadas.
Pero esto no le ha hecho bien a la imagen del gobierno, concluye Levin. «El partido (comunista) no puede dejar de meterse en cada decisión que es de su interés. Así que termina de alguna manera convirtiéndose en su peor enemigo».


China es uno de los países más caros para criar niños, según un estudio realizado en 2024.

Los observadores y las mismas mujeres alegan que el liderazgo -dominado por hombres del país- no puede entender los cambios sociales que apuntalan estos desplazamientos más amplios, que no son exclusivos de China.
Los países en Occidente y aún aquellos en la región, como Corea del Sur y Japón, han tenido dificultades con las tazas de natalidad a medida que sus poblaciones envejecen.
Parte de la razón es la carga del cuidado infantil, que recae desproporcionadamente sobre las mujeres, según las investigaciones. Pero también hay otros cambios, como la disminución de matrimonios, incluso en las salidas para encontrar pareja.
Las medidas de China omiten el verdadero problema: la manera como los jóvenes interactúan hoy día, que cada vez más evitan las conexiones humanas genuinas, arguye Luo, el padre de un niño que vive en Henan.
Señala el incremento del impuesto a los juguetes sexuales en China, que considera son una señal de que «las personas están satisfaciéndose a sí mismas» porque «la interacción con otra persona se ha vuelto una carga mayor».
Estar on line es más fácil y reconfortante, explica, porque «la presión es real».
«Los jóvenes hoy en día están sometidos a mucho más estrés social que la gente hace 20 años. Es cierto, materialmente están mejor, pero las expectativas que recaen sobre ellos son mucho mayores. Todo el mundo está simplemente exhausto».
TOMADO DE: https://www.bbc.com/mundo/articles/cgm4gyldxkpo