DESTACADASOPINIÓN

OPINIÓN/ América Latina entre dos gigantes

Escribe: María del Pilar Tello

 

El desafío es más complejo y trascendente: decidir si seremos un bloque para resistir las ambiciones bipolares. Y si tendremos estadistas que así lo vean.

La reciente reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín envía un mensaje inequívoco al mundo: la confrontación entre Estados Unidos y China seguirá definiendo la política internacional del siglo XXI. Se concentraron en inteligencia artificial y expansionismo. Nuestra   región estuvo inevitablemente presente en la cita    por ser  uno de los escenarios de disputa estratégica. Para Estados Unidos, la creciente presencia china es un desafío geopolítico.

China  es ahora el principal socio comercial de los países latinoamericanos, especialmente del Perú,  y amplía su presencia económica, tecnológica y estratégica.  Pero no tenemos que limitarnos a elegir entre dos gigantes  si podemos fortalecer nuestra integración , coordinar posiciones y respuestas comunes y negociar desde una mayor autonomía.

En este contexto  tiene especial relevancia la nueva doctrina de seguridad hemisférica impulsada por Trump conocida en diciembre del 2025, sus ejes son que América Latina ayude a combatir el narcotráfico, a contener los flujos migratorios irregulares y que se aleje de  China. Este último objetivo marca una diferencia sustancial respecto de doctrinas anteriores.

Por primera vez desde el fin de la Guerra Fría, Washington identifica de manera explícita a una potencia extrarregional como una competidora estratégica dentro del hemisferio occidental. Necesitamos evitar ser absorbidos por una de las dos potencias. La gran pregunta no es con quién nos alineamos sino cómo preservamos nuestra soberanía. Ni Washington ni Pekín.

El desafío es más complejo y trascendente: decidir si seremos un bloque para resistir las ambiciones bipolares. Y si tendremos estadistas que así lo vean. Prontos a elegir gobernante este tema esencial que involucra el destino de todos debe ser prioritario.  No dejarlo solo en manos de los expertos diplomáticos, que el pueblo también decida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *