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OPINIÓN/ El precio de un voto

Escribe: María del Pilar Tello

La pregunta ética permanece: ¿Qué significa ofrecer dinero a toda la población si un partido conserva el poder? El sufragio debe expresar una decisión libre e informada.

Donald Trump ha prometido entregar 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si el Partido Republicano conserva el control de ambas cámaras en las elecciones de noviembre. El pago costaría más de un billón de dólares, necesitaría aprobación del Congreso y no tiene financiamiento definido. No equivale a pagar a una persona a cambio de su voto por un candidato: la ley federal prohíbe ese intercambio directo. La promesa condiciona el pago al resultado general de la elección, no al voto individual.

Su legalidad es discutible. Pero la pregunta ética permanece: ¿Qué significa ofrecer dinero a toda la población si un partido conserva el poder? El sufragio debe expresar una decisión libre e informada. Cuando un presidente vincula un pago a la victoria de su partido, el dinero hace del  elector destinatario de una recompensa por la continuidad política. Que no sea un delito de compra de votos no elimina la preocupación democrática.

También se anunciaron pagos de 90 dólares para más de veinte millones de beneficiarios de Medicare Part B, como ayuda para cubrir primas. No están condicionados al voto pero la oportunidad exige transparencia sobre sus destinatarios, los fondos y el momento elegido. En Groenlandia, funcionarios estadounidenses discutieron pagos de hasta 100.000 dólares por persona para persuadir a sus habitantes de separarse de Dinamarca y acercarse a Estados Unidos.

No se confirmó la voluntad de comprar el resultado de un referéndum pero la idea aparece clara para ganar a un pueblo que podría inclinarse con la oferta.  El dinero tiene un lugar en la política y lo sabemos, pero no debe condicionar la voluntad del elector. El derecho de sufragio sigue siendo un derecho y no es una mercancía. Una elección libre no tiene precio: el voto pertenece al pueblo, no al poder que promete pagarlo.

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