También estableció tareas específicas para sus seguidores y coordinó mensajes para competir con la derecha en las redes: entre la primera y segunda vuelta, Lula superó a Bolsonaro en el índice de popularidad digital de la encuestadora Quaest.
En su primer discurso tras ser reelecto, Lula agradeció especialmente a Janones el domingo a la noche por su papel en «levantar la moral» de sus seguidores.


En seguida después de su triunfo en el balotaje, Lula agradeció al diputado André Janones por haber impulsado su campaña en las redes sociales.

También dijo que nunca había visto la cantidad de gente y el entusiasmo que tuvo una manifestación a su favor el sábado en São Paulo.
Magna Inácio, una profesora de ciencia política en la Universidad Federal de Minas Gerais, señala que a favor de Lula «sobre todo se produjo una movilización de los votantes jóvenes que venían mostrando cierta apatía».
«Ha sido una movilización muy espontánea», dice Inácio a BBC Mundo.
Esa movilización parece haber llegado finalmente a las urnas el domingo.
Según los resultados oficiales, votaron unos 3 millones más de brasileños que en la primera vuelta y la abstención se redujo dos puntos porcentuales hasta el 19,2% del electorado.
Todo indica que buena parte de esos nuevos votantes contribuyeron a inclinar la balanza
Lula obtuvo 10,3 millones de votos más que en la primera vuelta y abrió una diferencia de 4,4 millones de sufragios con Bolsonaro.
2. Las «ventajas» del gobierno
Lula tomó una serie de medidas de gobierno entre la primera vuelta y el balotaje que, según los especialistas, lo beneficiaron electoralmente.
Por ejemplo, aumentó y adelantó los pagos de Bolsa Familia, su programa social insignia de transferencias monetarias a los sectores de menores recursos.
Se calculaba que más de 19 millones de familias recibirían esos beneficios.


Lula tomó una serie de medidas antes del balotaje que beneficiaron a las clases trabajadora y de bajos recursos, donde tiene su base electoral.

El gobierno también amplió un programa de alivio a las familias endeudadas y los subsidios a combustibles para contrarrestar el alza del precio del petróleo con la guerra en Irán.
Lula logró además que el Senado aprobara antes del balotaje la reducción de la semana laboral de seis a cinco días, o de 44 horas a 40.
El presidente utilizó «todas las ventajas» que podía ejercer al estar en ejercicio del cargo, dice Lavareda.
Sin embargo, en medio de un creciente deterioro fiscal y aumento de la deuda pública en Brasil, esas medidas fueron vistas como una apuesta proselitista preocupante por parte del sector empresarial y economistas independientes.
3. Los debates
A diferencia de la campaña para la primera vuelta, en que Lula y Bolsonaro evitaron debatir en persona, ambos candidatos tuvieron dos duelos verbales en TV antes del balotaje.
Distintos analistas coinciden en que ninguno de los dos candidatos logró un triunfo contundente en esos encuentros.
Pero Lavareda observa que, sobre todo en el debate transmitido por la TV Globo el viernes, «desde el punto de vista emocional (Lula) tuvo más aspectos positivos que Flávio Bolsonaro».
«Tal vez podamos decir que, en el plano cognitivo, Flávio se impuso. Pero los dos momentos emocionales memorables fueron negativos para Flávio», señala el experto.


Bolsonaro y Lula participaron en dos debates para el balotaje, el último de ellos el viernes.

Uno de esos pasajes fue cuando Bolsonaro llamó «nueve dedos» a Lula, quien perdió el meñique de su mano izquierda en un accidente laboral en 1964.
El presidente desafió a su rival a disculparse por el comentario y aprovechó para evocar su pasado como obrero metalúrgico cuando ocurrió ese accidente.
«El pueblo trabajador está viendo», dijo, «millones de trabajadores se accidentan por irresponsabilidad patronal».
Bolsonaro pidió entonces disculpas. «No quería ofenderte», aseguró.
Otro momento del debate que según Lavareda resultó negativo desde el punto de vista emocional para Bolsonaro fue cuando Lula citó la muerte de Ana Clara, una niña de cinco años que recibió un disparo cuando la policía militar realizaba una operación en un barrio pobre de Niteriói, Río de Janeiro, en 2021.
El presidente dijo que la madre de esa niña estaba presente en el estudio de TV y cuestionó a Bolsonaro por haber defendido como abogado al policía militar acusado de cometer ese crimen.
El derechista respondió que confía en que ese policía nunca disparó el tiro mortal. Pero, al referirse a la madre, se confundió y mencionó el nombre de la niña.
Es imposible decir cuántos votos se definieron en ese momento, si es que alguno lo hizo.
Pero la referencia pareció sacar a Bolsonaro de su zona de confort con las promesas de mano dura en políticas de seguridad pública que impulsaban su campaña.
Y todo esto ayuda explicar la histórica remontada en la segunda ronda de la presidenciales brasileñas de Luiz Inácio Lula Da Silva, quien a sus 81 años no deja de dar sorpresas.
TOMADO DE: https://www.bbc.com/mundo/articles/cmwy41z5lr8zo