Según el instituto oficial de estadística de Francia, Insee, el PIB cayó un 0,1% en el tercer trimestre del año, en un contexto de creciente preocupación por el estado de las finanzas públicas y de aumento de las tensiones políticas y sociales, abtes de las elecciones presidenciales de 2027.
La economía francesa podría «estrellarse» si el Gobierno no consigue sanear las cuentas públicas, advirtió el ministro de Economía y pidió una «recuperación de la confianza» mediante la aprobación de un presupuesto.
En paralelo, la inflación se aceleró hasta el 3,4% interanual en octubre, frente al 3,1% de septiembre, su nivel más alto desde enero de 2024, indicó el Insee. La economía francesa ya se había estancado en el segundo trimestre, tras contraerse un 0,2% en el primero.
«Durante tres trimestres, el crecimiento no ha llegado»,declaró el ministro de Economía y Finanzas, Roland Lescure, en la radio France Info. «La conclusión de todo esto es que, en 2026, la economía francesa está paralizada», resumió.
Sin presupuesto, «nos estrellaremos»
Lescure atribuyó la situación a una «conjunción sin precedentes» de factores internos y externos, entre ellos las olas de calor del verano y las tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz, que están provocando una escalada de los precios de los combustibles.
«Si no logramos la recuperación presupuestaria que hemos previsto en el presupuesto, nos estrellaremos»,advirtió. «Lo digo, lo repito y lo repetiré hasta el final: necesitamos un presupuesto, necesitamos un déficit público del 5% o menos. Es absolutamente indispensable», insistió.
El proyecto de presupuesto del Gobierno para 2027, que se debate actualmente en la Asamblea Nacional, tiene como objetivo reducir el déficit público al 5% del PIB, frente al 5,4% registrado en 2026.
Sin embargo, su aprobación parece muy incierta, debido a la falta de mayoría parlamentaria y a la proximidad de las elecciones presidenciales, en las que la extrema derecha liderada por Marine Le Pen parte como favorita, según los sondeos.