(Fuente: AFP) La Estrategia de Defensa Nacional (NDS) 2026 de los Estados Unidos, tiene como prioridad poner en el primer nivel de su agenda a América Latina, además de proteger el territorio nacional, disuadir a China y brindar un apoyo «más limitado» a sus aliados, así lo establece un documento difundido en las últimas horas por el Pentágono.
Al igual que la estrategia de seguridad nacional de Donald Trump, publicada el mes pasado, la NDS eleva a América Latina al primer plano de la agenda de Estados Unidos.
En ese sentido se advierte que se «restaurará el dominio militar estadounidense en el hemisferio occidental. La utilizaremos para proteger nuestro territorio nacional y nuestro acceso a terrenos clave en toda la región», asegura.
Desde su regreso al cargo el año pasado, Trump ha empleado repetidamente a las fuerzas armadas estadounidenses en América Latina, al ordenar incluso una impactante incursión que capturó al líder venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, así como ataques contra presuntas embarcaciones de contrabando de drogas que dejaron más de 100 muertos.
CHINA Y RUSIA
El citado documento estratégico revela un cambio significativo respecto a políticas anteriores del Pentágono, tanto por su énfasis en que los socios asuman cargas mayores con menos respaldo de Washington, como por su tono más moderado hacia adversarios tradicionales como China y Rusia.
«Mientras las fuerzas estadounidenses se concentran en la defensa del territorio nacional y el Indo-Pacífico, nuestros aliados y socios en otros lugares asumirán la responsabilidad principal de su propia defensa, con un apoyo crucial pero más limitado por parte de las fuerzas estadounidenses», se indica en el documento.
Los analistas refieren que anterior estrategia de defensa, que se publicó durante el mandato de Joe Biden, describía a China como el desafío más trascendental para Washington y afirmaba que Rusia representaba una amenaza aguda.
El nuevo texto, sin embargo, insta a mantener «relaciones respetuosas» con Pekín, sin mencionar a Taiwán, isla de régimen democrático aliada de Estados Unidos a la que China reclama como propia. Además, describe la amenaza de Rusia como «persistente pero manejable», que afecta en particular a los miembros orientales de la OTAN.
Tanto la estrategia de Biden como la de Trump señalan que la defensa del territorio nacional es importante, pero sus descripciones de los desafíos que enfrenta Estados Unidos difieren significativamente.
La NDS del gobierno de Trump arremete contra la administración anterior por descuidar la seguridad fronteriza, al señalar que esto derivó en una «inundación de inmigrantes ilegales» y en un tráfico generalizado de narcóticos.
«La seguridad fronteriza es seguridad nacional, y el Pentágono priorizará por tanto los esfuerzos para sellar nuestras fronteras, repeler formas de invasión y deportar a los inmigrantes ilegales», añade el documento.
Esta hoja de ruta de 2026 tampoco menciona los peligros del cambio climático, que la administración del anterior mandatario estadounidense había identificado como una «amenaza emergente».