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OPINIÓN/ La Ley de Murphy

NO ATRACO

Escribe: Elmer Barrio de Mendoza

 

Se ha hecho muy bien en identificar rápidamente al responsable de la muerte de Eduardo Ruiz y detenerlo en flagrancia y esperamos que las investigaciones se desarrollen igual de céleres hasta determinar todas las responsabilidades que existan

 

En la década del cuarenta del siglo pasado, el ingeniero Edwards Murphy desarrolló la idea de que el diseño impecable es  la clave para que los equipos industriales no fallaran luego de producidos. En los ochenta esta idea se popularizó de modo resumido en la frase:: “Si algo puede fallar, fallará*, Apliquemos esta ley a los sucesos del miércoles 15 de octubre y obtendremos lo siguiente:

  1. Los manifestantes lograron articular a unas 6 o 7 mil personas, aunque no importa si alguien calcula un poco más. No lo creo porque los medios afines a la movilización hablan de *miles de personas”. También es verdad que permitieron la infiltración de grupos violentistas, a los que algunos aplaudieron y otros rechazaron después… pero de lejitos no más. Si se permite la presencia de grupos violentistas organizados habrá violencia. Y vaya si la hubo, luego de que el grueso de la marcha se retiró de la confrontación. Más de ochenta policías heridos y casi treinta de los manifestantes.

  2. La PNP se condujo con ejemplaridad hasta desalojar a los marchantes de la Avenida Abancay, luego de que habían intentado tomar/incendiar el Congreso. Hasta entonces había sido sometida a todo tipo de agresiones que repelió con los instrumentos y métodos permitidos. Según lo que informó el Comandante General de la Policía, general Óscar Arriola, ningún efectivo policial podía portar armas de fuego. No obstante todo indica que eso no fue así y sucedió lo que previó Murphy. El saldo lamentable fue una muerte, la del cultor de música urbana Eduardo Ruiz Sanz, por disparo a quemarropa del suboficial de investigación criminal, Luis Magallanes, en un espacio físico diferente del recorrido de la marcha. Magallanes ya está detenido en flagrancia, aunque en el Hospital de Policía por ahora. No se trata de diseñar bien una gran parte del procedimiento. Todo debe estar cubierto.

En ambos casos, no estamos ante fenómenos nuevos. Son hechos reiterados de los que no se termina de aprender. Los organizadores de la marcha sabían perfectamente que podían ser infiltrados y la policía también. Los grupos organizados para la violencia no son grandes pero están entrenados, tienen una consigna clara y aparecen en pequeños grupos que apuntan a un solo espacio: el entorno del Parque Universitario con hasta cuatro accesos y varias vías de escape y reagrupamiento, además de portar palos, piedras, fuegos artificiales y bombas molotov en relativa abundancia. Igualmente reiteramos que espera su momento para tomar el protagonismo. Tengo la casi certeza de que además están vinculados al MOVADEF.

Por otro lado, el impacto político de la marcha aún se desconoce. Se ha hecho muy bien en identificar rápidamente al responsable de la muerte de Eduardo Ruiz y detenerlo en flagrancia y esperamos que las investigaciones se desarrollen igual de céleres hasta determinar todas las responsabilidades que existan, incluida TODA LA CADENA DE MANDO. Por eso debemos felicitar también la rápida decisión de enviar al suboficial Magallanes al fuero común.

De hecho, el primer efecto potencial ha fracasado. No hubo “merinazo” el Congreso rechazó censurar a su Mesa Directiva, lo que hubiera derivado en la elección de una nueva y, por tanto, en la caída de José Jerí. Eso no quiere decir que no pueda haber nuevos intentos. Ojalá que todos aprendamos.

Los que nos declaramos demócratas tenemos que estar al lado de la institucionalidad constitucional y los que se declaran insurrectos no deberán reclamarse demócratas porque no lo son (si quieren que le pongan apellido a la democracia para tener claro que son diferentes).

¡Que Murphy nos ayude!

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