DESTACADASOPINIÓN

OPINIÓN/ CORPAC: la peligrosa costumbre de nombrar burócratas donde se necesita criterio aeronáutico

Por: Alexandre Ridoutt Agnoli

Cuando lo técnico cede ante lo político o lo amical, las consecuencias no siempre son inmediatas.

La reciente designación del nuevo presidente del directorio de CORPAC no es un hecho aislado. Es, más bien, la confirmación de una práctica sistemática que ha venido debilitando progresivamente uno de los pilares más críticos de la infraestructura nacional: la seguridad y eficiencia del sistema aeronáutico.

No estamos ante una discusión de perfiles “políticos vs técnicos” en abstracto.

Estamos hablando de una entidad que:

– Provee servicios de control de tránsito aéreo (ATC),

– Administra aeropuertos a lo largo y ancho de todo el país,

– Y participa directamente en la seguridad operacional del espacio aéreo peruano.

Esto no es una oficina administrativa más. Es aviación.

La rotación burocrática como modelo de gestión

El problema no es únicamente quién llega, sino cómo llegan y por qué llegan.

Se ha instalado un patrón conocido:

 Funcionarios que transitan entre distintas entidades públicas con experiencia en gestión administrativa o general,

 Pero sin exposición real a operaciones aeronáuticas ni seguridad operacional.

Esto revela una lógica preocupante:

CORPAC se ha convertido en una estación más dentro del circuito de rotación política del Estado.

Una suerte de espacio donde el conocimiento técnico parece ser prescindible.

El costo invisible: decisiones sin comprensión operativa

La aviación no perdona la improvisación.

Cuando quienes toman decisiones no comprenden:

 la carga de trabajo de un controlador aéreo,

 la lógica de separación entre aeronaves,

  el funcionamiento de los sistemas de comunicación, navegación y control del tráfico aéreo

 o los riesgos asociados a la fatiga operacional,

Las consecuencias no son inmediatas pero se acumulan. mSe traducen en:

  • Retrasos estructurales,

  • Saturación de sectores de control,

  • Eventos operacionales evitables,

  • Y  una creciente fragilidad del sistema ante contingencias.

Cuando la falta de criterio técnico ya impacta la operación

El problema ha dejado de ser teórico y se refleja en la operación diaria del sistema aeroportuario.

Lima: operar con márgenes reducidos como rutina

En el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, la nueva pista, por no haber priorizado el enfoque operacional ni previsto oportunamente las expropiaciones necesarias, nació con limitaciones que hoy impactan directamente en su uso.

Como consecuencia, la operación con distancias de aterrizaje reducidas se ha normalizado.

Esto implica:

  Restricciones operativas,

  Menor margen de seguridad,

 Pérdida de eficiencia sistémica.

Una infraestructura crítica no debería operar de forma permanente bajo limitaciones.

  Eso no es eficiencia. Es degradación operacional asumida como normalidad.

Pisco: un alterno debilitado por riesgo evitable

El Aeropuerto Internacional de Pisco, principal alterno de Lima, enfrenta un problema evidente que ha sido ignorado con indiferencia durante años:

La presencia de rellenos sanitarios y botaderos de residuos en su entorno.

Esto genera:

  Concentración de aves,

  Incremento del riesgo de impacto con aeronaves, debilitamiento de su rol como aeropuerto alterno.

Un alterno no es un respaldo simbólico. Es una línea de defensa del sistema.

Aeropuertos del interior:

Mantenimiento sin estándar técnico sostenido

Los casos del:

  • Aeropuerto de Jaén

  • Aeropuerto de Jauja

  • Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete

Evidencian un patrón crítico:

  Cierres recurrentes por mantenimiento y reparaciones que no perduran.

Esto sugiere:

  • – intervenciones que no cumplen plenamente estándares técnicos,

  • – deficiencias en control de calidad,

  • – y supervisión insuficiente bajo criterios de la Organización de Aviación Civil Internacional.

Cuando una pista rehabilitada vuelve a fallar en el corto plazo, el problema no es el uso.

Comienza en las irregularidades del contrato, continúa en una supervisión deficiente y termina en una ejecución que no priorizó el enfoque operacional.

Chinchero: la ausencia de criterio técnico independiente

El caso del Aeropuerto Internacional de Chinchero es particularmente delicado.

No solo por su complejidad operativa (altitud, geografía, performance), sino por un aspecto crítico:

  • La insuficiente participación técnica, independiente y especializada en el desarrollo de procedimientos de llegada y salida.

En un proyecto de esta naturaleza, se requiere:

  Asesoramiento aeronáutico de alto nivel,

 Validación operacional rigurosa,

 Y capacidad institucional para resistir presiones políticas.

Cuando ese criterio técnico no lidera, o se subordina, el riesgo es claro:

Diseñar un aeropuerto viable en el papel, pero limitado o comprometido en operación.

Y en aviación, los errores de procedimiento no se corrigen después.

Se heredan.

Gobernanza débil y erosión del criterio técnico

Este modelo de designaciones genera un efecto estructural:

  La pérdida progresiva del peso técnico dentro de la institución.

Cuando la conducción no tiene base aeronáutica:

  • El análisis técnico se diluye,

  • El cuestionamiento desaparece,

  • Y la toma de decisiones se vuelve dependiente y vulnerable.

Se instala así una cultura donde: lo técnico se adapta a lo político, cuando debería ser exactamente al revés.

CORPAC no necesita administradores: necesita liderazgo técnico

La gestión aeroportuaria y de navegación aérea no es un problema administrativo.

Es un sistema altamente especializado que exige:

  • Conocimiento operativo real,

  • Experiencia en gestión de riesgos,

  • Dominio de estándares internacionales.

Nombrar perfiles sin ese respaldo no es neutral.

  Es una decisión que incrementa el riesgo sistémico.

Conclusión: una crisis silenciosa pero en curso

Lo que ocurre hoy no responde a un evento puntual. Responde a una acumulación de decisiones.

  • – Pistas operando con restricciones,

  • – Aeropuertos expuestos a riesgos evitables,

  • – Mantenimientos que no cumplen su propósito,

  • – Proyectos que avanzan sin validación técnica robusta.

El problema de fondo no es solo operativo. Es de gobernanza técnica. Mientras la conducción de CORPAC no responda a criterios especializados e independientes, el sistema seguirá funcionando, pero cada vez con menor margen. Y en aviación, ese margen es todo.

Un punto de inflexión necesario

El país se acerca a un nuevo momento de decisión este 12 de abril. Y más allá de nombres o coyunturas, lo que realmente está en juego es algo mucho más profundo: ¿Qué tipo de Estado queremos construir?

Uno donde las instituciones estratégicas:

 Sigan siendo espacios de rotación política y relaciones de confianza,

O uno donde:

  El conocimiento, la experiencia y el criterio técnico sean la base de cada decisión.

La aviación como otros sectores críticos no admite:

 Improvisación,

  Ni subordinación,

  Ni aprendizaje sobre la marcha.

Requiere:

  Independencia,

  Rigor y

  Profesionalismo.

Porque cuando lo técnico cede ante lo político o lo amical, las consecuencias no siempre son inmediatas. Pero siempre terminan llegando. Y cuando llegan en aviación, no hay margen para corregir.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *