Al igual que otras metrópolis regionales, padece problemáticas que merman la tranquilidad de sus ciudadanos. Aunque la criminalidad afecta diversas zonas rojas de la capital, es preciso señalar que Paraguay registra una de las tasas de homicidios más bajas de la región
Este domingo 4 de octubre, no solo nuestro país celebrará elecciones subnacionales; también Paraguay se alista para elegir a sus nuevas autoridades en este nivel de gobierno. A continuación, comentaremos algunos aspectos fundamentales de esta contienda electoral.
En este proceso se elegirán 263 intendentes —uno por cada distrito del país—, así como 2,832 concejales titulares y la misma cantidad de suplentes. Para ello, están convocados a las urnas cerca de 5 millones de electores, dentro de una población total de 6.46 millones de habitantes, según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) de Paraguay.
Entre los favoritos para lograr el triunfo en la capital se encuentra el candidato del Partido Colorado —de tendencia conservadora—, quien registra una intención de voto cercana al 42 % según los últimos sondeos. Con este respaldo, Camilo Pérez se perfila como el nuevo intendente de Asunción, en reemplazo de Luis Bello, perteneciente a la misma agrupación política.
Por otro lado, en ciudades claves como Ciudad del Este, Encarnación, San Lorenzo, Luque (parte del área metropolitana de Asunción) y Pedro Juan Caballero, los movimientos independientes cuentan con mayores opciones de ganar frente al Partido Colorado. En estas urbes del interior, los desafíos prioritarios giran en torno a la precariedad del transporte masivo, el crecimiento urbano desordenado, el comercio informal y la inseguridad ciudadana.
Retos para Asunción y la nueva gestión municipal
El área metropolitana de Asunción supera los 2.5 millones de habitantes. Su nuevo gobierno local deberá asumir múltiples retos que han sido postergados durante años. Asunción, la principal referencia que los hispanoamericanos tenemos de Paraguay, destaca por sus bellos atractivos turísticos.
Sin embargo, al igual que otras metrópolis regionales, padece problemáticas que merman la tranquilidad de sus ciudadanos. Aunque la criminalidad afecta diversas zonas rojas de la capital, es preciso señalar que Paraguay registra una de las tasas de homicidios más bajas de la región (6.1 por cada 100 000 habitantes), lo que indica que la violencia extrema no alcanza los niveles observados en otras capitales sudamericanas.
A pesar de ello, la administración que resulte electa este domingo recibirá una ciudad con un elevado nivel de endeudamiento y una marcada morosidad en el cobro de impuestos municipales. Asimismo, enfrentará un evidente deterioro urbanístico debido a la ausencia de políticas públicas claras, el despoblamiento del casco histórico —el cual requiere una puesta en valor urgente—, la deficiencia en la recolección de residuos sólidos y la necesidad de modernizar el sistema de transporte público adaptándolo a la menor densidad de la capital.
Esperamos que este domingo la jornada transcurra en un ambiente de fiesta democrática y que Paraguay siga avanzando hacia la modernización urbana, en beneficio directo de sus ciudadanos y de toda la comunidad hispanoamericana.