El Rey Mohammed VI, presidente del Comité Al-Qods, ordena el envío de ayuda humanitaria adicional para aliviar el sufrimiento del pueblo palestino.
Es parte de una tradición de compromiso ético y humanitario que el Soberano ha sostenido con firmeza a lo largo de los años,
En tiempos donde el dolor parece no dar tregua, hay gestos que iluminan el horizonte. Como testimonio de su compromiso permanente con la causa palestina y su profunda sensibilidad ante el sufrimiento humano, el Rey Mohammed VI, presidente del Comité Al-Qods, ha instruído para el envío de una nueva ayuda humanitaria en beneficio de los habitantes de Gaza.
La iniciativa, anunciada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, contempla el envío urgente de 100 toneladas de productos alimenticios y medicamentos, destinados especialmente a las categorías más vulnerables, en particular niños y bebés, cuyas vidas se ven marcadas por la escasez, el miedo y la incertidumbre.
El Rey ha insistido en que esta ayuda, como las anteriores, sea transportada por vía aérea y entregada de manera directa y urgente a los beneficiarios palestinos, sin intermediarios ni demoras, como expresión de una solidaridad que no se limita a palabras, sino que se traduce en acción concreta.
Este gesto real no es aislado. Es parte de una tradición de compromiso ético y humanitario que el Soberano ha sostenido con firmeza a lo largo de los años, desde su rol como presidente del Comité Al-Qods, organismo que vela por la preservación de la identidad espiritual, cultural y humana de Jerusalén y por el bienestar de sus habitantes.
En medio de una situación humanitaria crítica, donde cada alimento, cada medicamento, cada abrazo cuenta, Marruecos vuelve a extender su mano amiga. Y lo hace con dignidad, con urgencia, y con el corazón abierto.
Porque como dijo el poeta palestino Mahmoud Darwish: “Sobre esta tierra hay lo que merece la vida.”Y hoy, gracias a esta iniciativa, Gaza recibe no solo ayuda, sino también un mensaje: no están solos.