(Fuente AFP, EFE) Colombia se unió a los países de la región (Ecuador, Argentina, Chile y Bolivia) que le han dicho “no” al comunismo en sucesivos procesos electorales. Así quedó establecido luego que los colombianos eligieran ayer -de acuerdo con el conteo preliminar de votos al 99.7%- al ultraderechista Abelardo de la Espriella, como el nuevo presidente del vecino país del norte.
De la Espriella (quien reemplazará en el cargo a Gustavo Petro) fue elegido tras derrotar por poco margen al candidato de la izquierda oficialista.
En una de las votaciones más reñidas de la historia, el ultraderechista se impuso con un 49,6% de los votos, según el 99,7% del conteo previo de la entidad que organiza los comicios. Atrás quedó el senador izquierdista y aliado de Gustavo Petro, Iván Cepeda quien obtuvo el 48,7% de los votos.
De nacionalidad colombiana y estadounidense, el abogado tomará posesión el 7 de agosto con un programa de gobierno que anticipa un giro radical hacia la derecha y que implica el recorte del tamaño del Estado en un 40%, la construcción de mega cárceles, el porte de armas por parte de civiles, y una ofensiva sin tregua contra los grupos armados con apoyo de Washington e Israel.
Una década después del acuerdo de paz con las FARC, la campaña estuvo marcada por la violencia de grupos armados con bombas, drones explosivos y el asesinato de un candidato presidencial.
De la Espriella, que se hace llamar El Tigre, amenaza con llevar a Petro ante la justicia de Estados Unidos, con el apoyo de Donald Trump. Su discurso a favor de Washinton, las fuerzas de orden y los empresarios se asemeja al de otros mandatarios de derecha en la región como el salvadoreño Nayib Bukele y el argentino Javier Milei.
Sin embargo, Petro aseguró que únicamente reconocerá un ganador hasta después del escrutinio oficial, que puede tardar pocos días. Por su parte, Iván Cepeda dijo anoche que no reconocerá los resultados preliminares, en la medida que el preconteo de votos no es vinculante.
Al mismo estilo que otros candidatos de izquierda, adelantó que impugnará unas 33,000 mesas de sufragio debido a presuntas irregularidades.