El ex Canciller Luis Gonzales Posada saludó la decisión del gobierno del presidente José María Balcázar de no comprar aviones de combate de última generación por valor de 3,500 millones de dólares como informó al inicio de su mandato.
Recordó que hay otras carencias notorias como en tanques y artillería del Ejército, así como en la propia Policía Nacional
Sostuvo que así lo solicitó públicamente cuando se hizo el anuncio de dicha adquisición, señalando que no correspondía hacer esa compra a un gobierno de transición y a pocas semanas de culminar funciones. Más bien, recomendó «que el próximo gobierno, con aval del Congreso de la República y en coordinación con el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, decida esa inversión».
El ex ministro, quien se desempeñó como presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento, recordó que hay otras carencias notorias, entre estas «reemplazar los tanques y la artillería del Ejército que tienen más de 50 años de antigüedad» y en similar situación están algunas unidades de la Marina.
Gonzales Posada, agregó que estas inversiones tiene que ser compatibles con también atender las urgencias de la Policía Nacional del Perú, que requiere nuevos vehículos, armamento, locales y unos unos 20 mil agentes para enfrentar la delincuencia que crece alarmantemente, recordando que más de 70 chóferes de transporte urbano han sido asesinados por extorsionadores.
“Lo dejamos al nuevo gobierno”
En efecto, el presidente Balcázar anunció que su gobierno no concretará la compra de aviones de combate F-16 Fighting Falcon a Estados Unidos durante su gestión, y que la decisión será trasladada a la próxima administración.
El jefe del Estado explicó que, si bien existe un cronograma previamente establecido para la adquisición de estas aeronaves, su ejecución no es definitiva.
“Estoy evaluando esta situación, estoy conversando con el premier para ver la toma de una decisión sobre este tema que es importante”, señaló, al confirmar que el proceso aún se encuentra en revisión dentro del Ejecutivo.
Cabe anotar que Balcázar remarcó que el carácter transitorio de su administración influye directamente en la postura adoptada respecto a esta compra.
“Dado que mi gobierno es transitorio y terminamos en julio, pienso yo por ahora de que lo dejaríamos para el nuevo gobierno”, afirmó, al indicar que una decisión de esta magnitud debería recaer en las autoridades que asumirán tras las elecciones.
Luego, anotó que el próximo gobierno contará con mayor legitimidad política para definir una operación de alto impacto.
“Sería ideal que sea el nuevo gobierno que tome esta decisión, tras la elección y voluntad de la ciudadanía”, agregó, en referencia a la necesidad de que el proceso sea conducido por una gestión con mandato completo.