Apelando al único argumento que les queda a los chavistas de la región, el candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, afirmó que no reconocerá un eventual gobierno de Keiko Fujimori e insiste en que ha ocurrido «una grave afectación del proceso electoral», específicamente durante el sufragio en el exterior.
Insiste en presionar al JNE a actuar frente a una inexistente «afectación de la normatividad» del proceso de segunda vuelta
Tal como están haciendo sus pares en la hermana República de Colombia, el representante de la izquierda radical peruana también busca, desesperadamente, iniciar una campaña política con miras a pretender desconocer el resultado de los comicios generales del pasado 7 de junio.
Sánchez sostuvo que una resolución jefatural de la Onpe, que se habría emitido a solicitud de la Cancillería, «bajó los estándares» del proceso de segunda vuelta, reduciendo «la seguridad jurídica del sistema de votación».
A su entender, argumentó que el 29 de mayo se habría eliminado la obligatoriedad de la digitalización y escaneo inmediato de actas tras el cierre de la votación, una medida que sí se aplicó en la primera vuelta.
Para Sánchez, la norma «ha afectado gravemente la transparencia del voto», deslizando una supuesta manipulación del sufragio en beneficio de la candidata de Fuerza Popular
«Para nosotros, esta irregularidad grave que aprobó ONPE deviene en un fraude en desarrollo, porque se sigue contabilizando la votación llevada adelante por las oficinas consulares«, indicó.
Convoca a protestas
El representante comunista , exhortó al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a actuar frente a una transgresión de«la intangibilidad de la normativa electoral»,quebrando la naturaleza del proceso.
Esto último, pese a que los argumentos esgrimidos por Juntos por el Perú ante el propio JNE no tuvieron sustento alguno, así como tampoco encontraron eco alguno en los observadores internacionales.
Luego de la presentación de un nuevo pedido de nulidad para los votos emitidos por ciudadanos peruanos en 119 oficinas consulares del extranjero, Sánchez advirtió que, si el JNE «no obra conforme a ley» y no resuelve en atención a la normativa electoral, «el fraude se habrá consumado», con lo cual «no reconocerá el gobierno de la señora Fujimori».
Al mismo tiempo, anunció que acudirá a instancias internacionales y la convocatoria a una nueva movilización para este sábado, 27 de junio, «en el marco de la ley y nuestros derechos constitucionales».
De esa manera, Sánchez muestra su careta antidemocrática en insiste en convocar a protestas. «Llamamos al movimiento social, a las fuerzas democráticas, a recuperar la democracia para el Perú, a que no tengamos cinco años más de captura de la democracia, de las instituciones, como en el gobierno parlamentario de la señora Fujimori viene ocurriendo. Llamamos a la resistencia democrática a nuestras regiones, a todo el Perú», expresó.
«Esta ruta de la democracia que empieza el día sábado en la gran convocatoria nacional aquí en Lima, que caminaremos por las regiones luchando y exigiendo la libertad de nuestro presidente Pedro Castillo», dijo mencionado al ex presidente a quien traicionó votando en blanco el día en que el Congreso lo vacó.