Ahora hay que votar por lo “malo conocido” porque lo “bueno por conocer” es frecuentemente peor
Estamos a muy poquito de las elecciones subnacionales y la percepción general, respecto de la capital, es que casi no hubo campaña, que hubo más bien alguna vulneración de la Ley y que, sin embargo, hay que salir del paso.
No parece haber disposición a concentrar los votos en una sola candidatura en Lima, de modo que el voto anti Porky se dispersará entre dos opciones al menos, salvo sorpresa de última hora.
Asumiendo que López Aliaga sumará el 30% de los votos emitidos, aun en ese escenario podría perder, pero los afanes personalistas pueden más que la necesidad de construir una alternativa. Lejos quedaron los tiempos de no más de cuatro candidatos y de los debates potentes que permitían definir nuestro voto con alto nivel de certidumbre.
Ahora hay que votar por lo “malo conocido” porque lo “bueno por conocer” es frecuentemente peor. Preguntémonos entonces quién tiene mejor ejecutoria municipal, quién ha mentido menos, quién no ha hecho tanta trampa y se conduce con respeto y modales aceptables, quién expresa valores similares a los nuestros. Hagamos eso antes de votar y algo habremos hecho.
Rafael Rey, quien comparte afiliación con López en el Opus Dei, ha hecho pública hace poco, una evaluación consolidada de la gestión municipal de Porky. La califica poco menos que de desastrosa, sobre todo por el manejo del préstamo que obtuvo, con aval de la Hacienda Pública, a elevada tasa de interés, y por la gerencia poco diligente de su aplicación y de sus efectos contables y financiero, así como de los resultados dramáticos de los arbitrajes frente a Rutas de Lima y Línea Amarilla.
Algo huele a podrido, no en Dinamarca sino en Lima podría ser el resumen hamletiano del exministro Rey en su video, que cuenta ahora con amplia difusión.
En fin, el domingo está a 48 horas y sabremos el final de esta comedia. No obstante flota una pregunta: ¿Qué pasará en el resto del país? ¿Habrá crecido el MOVADEF durante el gobierno de Pedro Castillo (del que fue parte) o en la oposición enfebrecida frente a sus sucesores, construyendo la alianza con Juntos por el Perú y, aunque no lo sepamos todavía, secuestrando después su inscripción en el ROP?
Y aquí ya no diremos comedia porque, en realidad, puede ser el preludio de una enorme tragedia que ya creíamos superada.