Chile debe elegir este año al sucesor de Gabriel Boric, el presidente que llegó al poder tras el estallido social de 2019.

Sin candidatos definidos aún, en las encuestas de intención de voto espontánea asoman nombres como el de la exalcaldesa derechista Evelyn Matthei, la expresidenta socialista Michelle Bachelet, o el excandidato de derecha radical José Antonio Kast, aunque ninguno como claro favorito.
Lagos, la directora de Latinobarómetro y basada en Chile, explica que en el país hay liderazgos políticos «mucho más débiles que antes» y «una gigantesca frustración de la gente por lo que no se ha hecho».
«Existe la sensación de que tanto la derecha, que gobernó durante el estallido, como la izquierda, que ha gobernado después, no han podido responder a las demandas del estallido: no están solucionados los problemas de salud, educación, pensiones y no ha habido reforma tributaria», señala.
El 30 noviembre deben realizarse además elecciones generales en Honduras, donde la actual presidenta, Xiomara Castro, fue electa en 2021 en medio de una crisis de corrupción y narcotráfico que derivó en la extradición y condena en Estados Unidos de su antecesor, Juan Orlando Hernández.
Con Castro impedida por la Constitución para buscar otro mandato y tras un reciente escándalo por la difusión de un video que mostraba a su cuñado reunido con poderosos narcos, hay varios aspirantes a sucederla en el oficialismo y la oposición.
Está previsto que los partidos hondureños elijan a sus candidatos en votaciones primarias en marzo.
«Especie de referéndum»
El calendario de 2025 marca además elecciones legislativas en Argentina el 26 de octubre para renovar la mitad de la cámara de Diputados y un tercio del Senado.
Estos comicios serán «una especie de referéndum» sobre la gestión del presidente ultraliberal Javier Milei ante la grave crisis económica con que asumió en diciembre de 2023, dice el analista político argentino Orlando D’Adamo a BBC Mundo.


Los argentinos votarán en las legislativas de este año en función de cómo perciban que evoluciona la crisis económica del país, dicen analistas.

Pero advierte que el voto será «más simbólico que cuantitativo», porque las bancas a renovarse en el Congreso son insuficientes para que Milei logre mayorías propias y «va a seguir dependiendo de alianzas circunstanciales con otras fuerzas políticas» para aprobar sus reformas.
También deberían realizarse este año elecciones parlamentarias y regionales en Venezuela.
Pero aún no hay fecha para eso y la oposición venezolana tendría que decidir si participa luego de denunciar fraude en las presidenciales de julio, cuando el mandatario Nicolás Maduro fue declarado ganador sin publicar las actas de votación.
Con el triunfo claro del oficialismo en las elecciones de México, El Salvador y República Dominicana, el año pasado se detuvo en América Latina la tendencia firme de años anteriores en las que casi siempre los opositores vencían en las urnas.
Por otro lado, la encuesta Latinobarómetro 2024 divulgada días atrás indicó que una mayoría de 52% de los latinoamericanos (sin incluir Nicaragua) apoya la democracia, cuatro puntos más que el año anterior, la suba más acentuada de este índice en 14 años.
El informe también concluyó que en los países de la región «aumenta la satisfacción con la democracia respecto de 2023, salvo Honduras (18%), que pierde dos puntos porcentuales, y Bolivia (10%), con doce puntos porcentuales de retroceso. Bolivia aparece como el país más crítico respecto de la democracia en 2024».
Y precisó que en América Latina «hay más demócratas entre los que aprueban al gobierno de turno (56%), que entre quienes lo desaprueban (48%)».
La cuestión ahora es cómo se reflejará todo esto en las elecciones del año nuevo en países de la región signados por colosales crisis recientes.
TOMADO DE: https://www.bbc.com/mundo/articles/c93828k2nx8o