«[La víctima] pasó horas en mi casa con él, nunca se le ha mencionado», recoge el fragmento.
¿Protegiendo al presidente?
En el último lote de documentos, el Departamento de Justicia también publicó una lista de denuncias no verificadas del FBI, entre ellas algunas de 2016, cuando Trump estaba en plena campaña para su primera presidencia.
La lista incluye numerosas acusaciones de abuso sexual contra Trump, Epstein y otras figuras de alto perfil.
Las denuncias del FBI, muchas de las cuales carecían de pruebas que las respaldaran, desaparecieron temporalmente del sitio web de documentos del Departamento de Justicia el pasado sábado.
Esto solo sirvió para alimentar la sospecha en algunos sectores de que la institución gubernamental estaba trabajando para proteger al presidente.
«Algunos de los documentos contienen afirmaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump que fueron presentadas al FBI justo antes de las elecciones de 2020», declaró el Departamento de Justicia sobre esos archivos en particular.
Agregó que «las afirmaciones son infundadas y falsas, y si tuvieran la menor credibilidad sin duda ya se habrían utilizado en contra del presidente Trump».
Se han publicado algunas fotografías nuevas de Trump, pero ninguna más reveladora que las imágenes y los videos que ya son de dominio público.


Y el presidente, quien es conocido por no usar el correo electrónico, no tiene ningún registro documentado de comunicación directa con Epstein.

Ninguna de la nueva información contradice sustancialmente la afirmación del presidente de que su amistad con Epstein terminó alrededor de 2004.
Lo más parecido a una bomba política -una nota obscena y sugerente que supuestamente Trump escribió a Epstein para incluirla en un libro de cumpleaños de 2002- fue publicada por los administradores del legado de Epstein, no por el gobierno. Trump ha negado rotundamente su autenticidad.
Los demócratas han alegado que la falta de pruebas incriminatorias contra Trump podría significar que el Departamento de Justicia retuvo documentos comprometedores.
«Usted dice que se han publicado todos los documentos», escribió el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, en un comunicado.
Y agregó: «¿Eso incluye todos los memorandos de los conspiradores, los memorandos de protección corporativa, los informes originales del Departamento de Policía de Palm Beach, etc.?»
«¿Se ha publicado cada documento que menciona la palabra Trump?», se preguntó.
Una de las víctimas de Epstein, Lisa Phillips, declaró a la BBC que ella y otras sobrevivientes no estaban satisfechas con las acciones del Departamento de Justicia en el caso.
«El Departamento ha incumplido nuestros tres requisitos», afirmó.
«Primero, muchos documentos aún no se han revelado. Segundo, la fecha límite para su publicación ya pasó hace mucho tiempo. Y tercero, el Departamento de Justicia reveló los nombres de muchas de las sobrevivientes, y eso no está bien. Sentimos que están jugando con nosotras, pero no vamos a dejar de luchar», alegó.
Sin embargo, la ira y la frustración entre los partidarios de Trump por la aparente reticencia del gobierno a publicar todos los archivos de Epstein -quizás la amenaza más potente para la posición política del presidente- parecen haberse aplacado con esta nueva tanda de documentos.
Si bien algunos críticos, como la excongresista Marjorie Taylor Greene, continúan condenando al presidente, gran parte de sus bases parecen haber dejado atrás la noticia de Epstein, dividiendo su atención entre los disturbios en Mineápolis y la investigación del FBI sobre las acusaciones de fraude electoral en las elecciones presidenciales de 2020, entre otras noticias destacadas.
Esto no significa, sin embargo, que la historia haya terminado. Los demócratas, citando requisitos legales, exigen acceso a versiones sin censura de muchos de los documentos publicados.
Y el testimonio de los Clinton podría generar serias repercusiones políticas. Nuevas revelaciones, independientes de las acciones del Departamento de Justicia, también podrían reavivar el interés público.
Pero quizás lo más importante es que los demócratas en el Congreso han prometido emitir citaciones similares para que Trump y otros republicanos testifiquen, en caso de obtener el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de mitad de período de noviembre.
El presidente puede insistir en que es hora de que la nación pase página pero, años después de la muerte de Epstein, esta saga ha demostrado que aún tiene vida propia.
TOMADO DE: https://www.bbc.com/mundo/articles/cy4gjvmkxx2o