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OPINIÓN/ CORPAC: La captura política está comprometiendo la seguridad y la conectividad de Perú

Escribe: Alexandre Ridoutt Agnoli

 

Durante años se ha intentado explicar los problemas de CORPAC como fallas de gestión, limitaciones presupuestales o dificultades estructurales propias de una empresa pública.

Hoy, esa explicación ya no es suficiente.

La reciente carta de renuncia de una directora independiente del Directorio, respaldada por hechos y no por percepciones, no solo confirma el deterioro institucional de la empresa. Expone con claridad el modelo que se ha venido consolidando en la práctica: la captura política de CORPAC a través de FONAFE.

Un modelo de gestión donde la interferencia política condiciona las decisiones técnicas, erosiona la institucionalidad y traslada el riesgo al sistema aeronáutico.

El problema no es CORPAC, es quien decide sobre CORPAC

  CORPAC no toma decisiones en el vacío.

  Su conducción responde a un esquema donde el accionista FONAFE tiene un rol determinante en la designación de directorios.

  Y es precisamente ahí donde se origina el problema.

Porque lo que debería ser un mecanismo para garantizar gobernanza profesional se ha convertido en una plataforma de nombramientos donde el criterio técnico es secundario frente a la lógica política.

El resultado es evidente:

  • Presidentes de directorio sin experiencia aeronáutica,

  • Funcionarios que rotan entre entidades del Estado,

  • Y perfiles que llegan sin conocimiento del sistema que deben dirigir.

No es un error. Es un patrón. De empresa estratégica a espacio de rotación política La evidencia es contundente.

En un periodo extremadamente corto, CORPAC ha tenido múltiples presidentes de Directorio, acompañados de decisiones que no responden a evaluaciones técnicas, sino a criterios de “confianza”.

Intentos de:

  • Remover gerentes a los pocos días de asumir funciones,

  • Nombrar asesores sin experiencia en el sector,

  • Imponer designaciones al margen del propio Directorio, no son hechos aislados.

Son la manifestación de una lógica donde la institución deja de ser técnica y pasa a ser instrumental.

En ese esquema, CORPAC deja de ser una empresa estratégica del Estado y se transforma en algo mucho más peligroso: una agencia de empleos y favores políticos.

LA MERITOCRACIA REEMPLAZADA POR LA “CONFIANZA”

Uno de los elementos más graves que revela la evidencia reciente es la sustitución de la meritocracia por un criterio subjetivo:

LA PÉRDIDA DE CONFIANZA

Bajo ese argumento:

  • Se remueven funcionarios con desempeño reconocido,

  • Se desarticulan equipos técnicos,

  • Y se interrumpe la continuidad de la gestión.

Esto genera un efecto devastador:

NADIE DECIDE EN FUNCIÓN DE LO CORRECTO, SINO EN FUNCIÓN DE SU PERMANENCIA.

Y cuando eso ocurre, la institución deja de operar bajo criterios técnicos y pasa a operar bajo incentivos políticos.

Funcionarios que rotan, decisiones que nadie asume

Pero hay un problema aún más profundo.

Los mismos perfiles que hoy toman decisiones en CORPAC:

  • Ayer estuvieron en otra entidad del estado,

  • Mañana estarán en otra más,

  • Y nunca asumen responsabilidad por las consecuencias de su gestión.

SE INSTALA ASÍ UN CIRCUITO VICIOSO CONOCIDO: rotación sin especialización, sin continuidad y sin rendición de cuentas.

  Las decisiones quedan.

  Los responsables se van.

  Y el sistema acumula los efectos.

  El impacto real: seguridad degradada y decisiones postergadas

  Este no es un problema administrativo.

  Es un problema operativo.

Porque cuando la conducción política desplaza al criterio técnico:

  • Los problemas críticos no se resuelven,

  • Las decisiones se postergan o se distorsionan,

  • Y los riesgos se administran en lugar de mitigarse.

Esto explica por qué hoy el sistema presenta síntomas claros:

  • Infraestructura operando con restricciones,

  • Aeropuertos con fallas recurrentes,

  • Alternos debilitados por riesgos conocidos,

  • Y proyectos que avanzan sin validación operacional suficiente.

Nada de esto es casualidad.

ES EL RESULTADO DE UN SISTEMA DONDE LAS DECISIONES YA NO LAS LIDERA LA TÉCNICA.

Cuando la falta de criterio técnico ya compromete decisiones estructurales

Las consecuencias de esta captura política ya no se limitan a la gestión interna. Se proyectan directamente sobre decisiones críticas que definen la seguridad y la eficiencia del sistema aeronáutico del país.

Y lo que se observa es, francamente, incompatible con una gestión técnica seria:

  • Proyectos como Chinchero avanzando sin una validación robusta de seguridad operacional, sin desarrollo suficientemente riguroso de procedimientos de llegada y salida, y con una participación técnica que, lejos de liderar, ha sido subordinada.

  • Aeropuertos expuestos a riesgos tan básicos como evitables, con rellenos sanitarios y botaderos de residuos en sus inmediaciones, particularmente en Pisco, principal alterno de Lima, incrementando el riesgo de impacto con aves y debilitando una de las capas más críticas de seguridad del sistema.

  • Procesos de rehabilitación de pistas y calles de rodaje que no resisten el paso del tiempo, obligando a cierres recurrentes en aeropuertos del interior del país. No es desgaste: es deficiente diseño, supervisión y ejecución. Y lo paga la población con aislamiento y pérdida de conectividad.

  • Ausencia de participación efectiva, con voz técnica real y vinculante, en el diseño aeroportuario, lo que ha llevado a situaciones como la del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, donde, por no haber ejecutado oportunamente expropiaciones esenciales, se terminó optando por soluciones operativamente subóptimas, como la instalación de sistemas de luces de aproximación dentro de la pista, reduciendo de manera significativa la distancia disponible de aterrizaje y afectando la eficiencia y flexibilidad del control de tránsito aéreo.

A esto se suma un elemento estructural que explica todo lo anterior:

CORPAC no está logrando imponer criterio técnico donde debería ser determinante.

Y no lo logra porque quienes la representan:

  • NO TIENEN EL PESO PROFESIONAL NECESARIO,

  • NO CUENTAN CON LA AUTONOMÍA SUFICIENTE,

  • O simplemente no tienen el respaldo institucional para sostener decisiones técnicas frente a presiones políticas.

El resultado es previsible:

LAS DECISIONES SE TOMAN IGUAL, PERO SIN CRITERIO AERONÁUTICO.

Y en aviación, eso no es una deficiencia administrativa.
Es una transferencia directa de riesgo al sistema.

El costo país: menos conectividad, menos desarrollo

Pero el impacto no se detiene en la operación.

Se proyecta directamente sobre el desarrollo del país.

Un sistema aeronáutico:

  • Inestable,

  • Politizado,

  • Y SIN CONDUCCIÓN TÉCNICA SÓLIDA,

No puede sostener:

  • La expansión de rutas ni la adecuada integración del país.

  • La atracción de aerolíneas internacionales hacia aeropuertos fuera de Lima que permitan una descentralización real y el desarrollo sostenido de la aviación regional.

  • Ni la consolidación de Lima como un hub competitivo y eficiente a nivel regional y global.

En la práctica, esto significa:

  • Menor oferta de destinos y reducción de opciones para los usuarios,

  • Mayor dependencia de Lima como único punto de conexión relevante,

  • Y pérdida de oportunidades para el turismo, el comercio y la inversión en las regiones del país.

Aeropuerto Jorge Chávez: Corpac garantiza continuidad de operaciones durante APEC 2024 y en lo que resta del año

Mientras otros países fortalecen su conectividad, Perú la debilita desde adentro

Una crisis silenciosa, pero estructural

Lo más preocupante es que esta crisis no es visible:
no hay un colapso inmediato que la haga evidente.

Hay algo más grave: una degradación progresiva del sistema.

  • Se normalizan decisiones sin sustento técnico,

  • Se debilita la institucionalidad,

  • Y se reduce el margen de seguridad operacional.

El sistema sigue funcionando. Pero cada vez con menor capacidad de sostenerse.

CONCLUSIÓN:  sin reforma del modelo, no hay solución

El problema de CORPAC no se resolverá con un cambio de nombres; porque no es un problema de personas.

Es un problema de modelo

Mientras FONAFE continúe utilizando su rol como accionista para:

  • DESIGNAR PERFILES SIN CRITERIO AERONÁUTICO,

  • PERMITIR LA ROTACIÓN POLÍTICA EN CARGOS TÉCNICOS,

  • Y TOLERAR DECISIONES SIN SUSTENTO PROFESIONAL,

la situación no va a cambiar.

LA AVIACIÓN NO ADMITE IMPROVISACIÓN.

NO ADMITE APRENDIZAJE SOBRE LA MARCHA.

Y NO ADMITE SUBORDINACIÓN POLÍTICA.

Requiere:

  • Especialización,

  • Independencia,

  • Y responsabilidad.

Porque cuando una empresa encargada de la seguridad del espacio aéreo se convierte en una plataforma de empleos políticos, el problema deja de ser institucional.

SE CONVIERTE EN UN RIESGO SISTÉMICO.

Un riesgo que no solo afecta la eficiencia del sistema, sino que limita la capacidad del país de integrarse y conectarse, tanto internamente como de manera directa con el mundo, reduce la atracción de inversión y compromete su desarrollo.

Y ESE ES EL PUNTO QUE NO SE ESTÁ ENTENDIENDO.

  Esto no trata de gestión.

  No trata de nombres.

Trata de quién tiene el control real de decisiones que impactan directamente en la seguridad, la conectividad y el futuro del país.

PORQUE EN AVIACIÓN, CUANDO EL CRITERIO TÉCNICO SE SUBORDINA A LA LÓGICA POLÍTICA, EL DETERIORO NO SIEMPRE ES INMEDIATO.


PERO SIEMPRE TERMINA IMPACTANDO EN LA SEGURIDAD, LA EFICIENCIA Y LA CONECTIVIDAD DEL PAÍS.

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