Perú y Ecuador comparten 1.529 km de frontera y los Acuerdos de Brasilia de 1998. Con Noboa en el poder, se espera avanzar en la integración bilateral.
El empresario Daniel Roy Gilchrist Noboa Azín ganó, por amplio margen, la elección presidencial del Ecuador, una victoria que ha dejado devastados a los grupos izquierdistas del hemisferio. Especialmente a gobiernos y dirigentes vinculados al Foro de Sao Paulo, al Grupo de Puebla y al bloque del Socialismo del Siglo XXI.
Ahí están, cariacontecidos, humillados, con rostros de velorio: Lula da Silva, Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Cristina Fernández de Kirchner, Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum, y los bolivianos Luis Arce y Evo Morales.
Maduro resumió la rabieta izquierdista afirmando que “hubo un fraude escandaloso, putrefacto, financiado por el imperialismo”, tildando de “mafiosos y sinvergüenzas” a los partidarios de Noboa. Lo dice quien perdió las elecciones ante el embajador Edmundo González Urrutia, ganador con el 67 % de los votos.
Y, como siempre, ahí estuvo Evo Morales, intrigando, calumniando, sumándose a la patraña sin pruebas, alegando también fraude, pese a que las misiones de la OEA y de la Unión Europea avalaron el proceso.
Noboa, hijo del agricultor más rico de su país, es graduado en Administración de Empresas en la Harvard Kennedy School y en la Universidad George Washington. Tiene estirpe presidencial: Diego Noboa y Arteta fue jefe de Estado en 1850-1851; Gustavo Noboa Bejarano, presidente del 2000 al 2003 tras la caída de Jamil Mahuad; y su padre, Álvaro Noboa Pontón, fue candidato presidencial en cinco ocasiones.
El joven político fue miembro de la Asamblea Nacional entre 2021 y 2023, año en que el presidente Guillermo Lasso, aplicando el artículo 148 de la Constitución, decretó la llamada “muerte cruzada”, disolviendo el Congreso y convocando nuevas elecciones. Noboa ganó esos comicios para completar el mandato restante de Lasso, de 18 meses.
En esta nueva elección, la correísta Luisa González obtuvo el 32,5 % de votos en primera vuelta y Noboa el 22,5 %. Sin embargo, en segunda vuelta, Noboa revirtió la tendencia y ganó con el 56 %, frente al 44 % de su contrincante.
El error de González fue anunciar que convocaría a Rafael Correa como asesor, lo cual muchos interpretaron como que él gobernaría desde las sombras. Además, se negó a admitir que Maduro es un dictador y elogió a Cristina Kirchner, López Obrador, Lula da Silva y al Che Guevara. Un cóctel de torpezas que la hizo perder apoyo, mientras Noboa hablaba de atraer inversiones para superar la crisis.
Su mayor reto es la seguridad: Ecuador lidera los índices de homicidios del hemisferio. Entre 2021 y 2024, más de 1.500 reclusos fueron asesinados en cárceles superpobladas, dominadas por bandas criminales.
Noboa es dinámico y audaz. Lo demostró al distanciarse de su vicepresidenta Verónica Abad y ordenar el ingreso de fuerzas policiales y militares a la embajada mexicana en Quito para detener a Jorge Glas, beneficiado indebidamente con asilo tras ser condenado por corrupción.
Perú y Ecuador comparten 1.529 km de frontera y los Acuerdos de Brasilia de 1998. Con Noboa en el poder, se espera avanzar en la integración bilateral.