Apenas representa hoy un cuarto del electorado de su principal base social: Lima Metropolitana. Casi tres cuartos de los votantes limeños han tomado distancia clara de él.
Pirro fue un célebre y arrojado rey de Epiro y brevemente también de Macedonia, que invadió la península itálica ante el llamado de Tarento, ciudad griega en territorio italiano, que era amenazada por la emergente República Romana. Venció dos veces a los romanos, pero fue a costa de tales pérdidas, que finalmente fue derrotado en Benevento. Así fue su vida de gobernante y militar hasta su muerte. Cuentan que dijo: “Una victoria más como ésta y estoy perdido”. Por eso se llama “triunfo pírrico” a cualquier logro excesivamente costoso.
Porky, apelativo con el que se le conoce (avalado por él mismo) es el ingeniero Rafael López-Aliaga Cazorla, ex regidor de la Municipalidad de Lima (único cargo político que no resignó hasta hoy), ex Alcalde (renunciante) de la Municipalidad Metropolitana de Lima, ex Senador Electo (renunciante también) de la República. Igualmente es dos veces postulante fallido a la Presidencia de la República. Y ahora mismo está peleando voto a voto, y con cierta maña, la Alcaldía Metropolitana de Lima con el alcalde distrital de Magdalena del Mar, Francis Allison Oyague.
Es probable que López-Aliaga gane, pero será una victoria pírrica. Apenas representa hoy un cuarto del electorado de su principal base social: Lima Metropolitana. Casi tres cuartos de los votantes limeños han tomado distancia clara de él. Si finalmente gana, tendrá que hacer una gestión espectacular y mejorar sus modales para recobrar liderazgo.
A estas alturas, Allison que durante su campaña evitó agraviar a sus rivales y exhibió tanto su propia ejecutoria como su capacidad de propuesta, es el ganador perceptual de la contienda. Si hubiera segunda vuelta para la elección municipal, creo que pocos dudarían de su triunfo. Pero no hay. Lima Metropolitana tiene características regionales y su autoridad edilicia, las teóricas competencias regionales también. Pero, al menos esta vez, no habrá segunda vuelta. Quizá sea un asunto a corregir pronto.
Allison sale como ganador aunque pierda en el cómputo final. Su problema es qué hará en los siguientes cuatro años para mantenerse vigente. Se me ocurre que Keiko ya está pensando en hacerlo ministro, pero no creo que a él le convenga hipotecarse a un gobierno que no termina de asentarse. Y es que, en el Perú, hemos olvidado que la política es una actividad permanente y que el contacto con los electores es una tarea que debe demandar tiempo completo.
Al 1° de enero que viene, por otro lado, Avanza País no existirá y Allison tendrá que construir su propio aparato, así como diseñar su propuesta ideopolítica. Un chambón, si quiere perfilarse a 2030.
Bien, pero no salgamos de Pirro y Porky. ¿Será consciente López de que, con una victoria más como esta, estará perdido? ¿O se ensoberbecerá como de costumbre?