“Su argumento para ganar es crear una coalición lo más amplia posible y atraer a los republicanos descontentos, gente que no cree que pueda volver a votar a Trump», dijo Bennett.
¿Tendrá eco en los electores?
Devynn DeVelasco, una ciudadana de 20 años en Nebraska que se declara independiente, es una de las que ya se habían convencido de no votar a Trump por la larga lista de republicanos de alto rango, que trabajaron para el entonces presidente y que dicen que su exjefe no es apto para el cargo.
Aunque espera que algunos republicanos se unan a ella para apoyar a Harris, le preocupa que los señalamientos que se hacen sobre el expresidente generen cansancio entre los votantes.
“Cuando estos reportes [sobre los comentarios de Kelly] salieron, no me sorprendió, no son muy novedosos”, dijo DeVelasco a la BBC.
La estratega republicana Denise Grace Gitsham dijo que los votantes han estado escuchando una retórica similar sobre Trump desde 2016, por lo que era poco probable que cualquier nueva acusación moviera la balanza.
“Si vas a votar en contra de Donald Trump porque no te gusta su personalidad, ya eres un votante decidido”, explica Gitsham a la BBC. “Pero si eres alguien que se fija en las políticas y eso te importa más que la personalidad, entonces vas a elegir a quien sentiste que lo hizo mejor en la Casa Blanca”.
Tanto Harris como Trump han afilado sus dardos en los últimos días. El lunes, durante una gira por los estados más disputados del Medio Oeste, Harris advirtió repetidamente de las consecuencias de una presidencia de Trump sobre el derecho al aborto, la salud, la economía y la política exterior estadounidense.
El viernes celebrará un mitin en Texas, el estado que, según ella, representa de forma más dramática el futuro antiabortista del país si Trump vuelve al poder.
El próximo martes se concentrará en Washington DC, con un mitin en el National Mall, donde Trump habló antes de que algunos de sus partidarios atacaran el Capitolio el 6 de enero de 2021.
Trump, por su parte, ha continuado con su batería de ataques contra su rival demócrata. En un foro en Carolina del Norte, dijo que Harris era “perezosa” y “estúpida” y que solo llegó a ser candidata de su partido por su etnia y género.


Harris solía priorizar los discursos más optimistas al inicio de su campaña.

También lanzó su propia advertencia, diciendo que “puede que no quede un país” si gana Harris.
Sin embargo, ninguna de estas frases supone un cambio especial para Trump, que ha pasado la mayor parte de su campaña atacando a los demócratas y ciñéndose a su mensaje central sobre inmigración, comercio y economía.
El discurso de cierre de Harris, mientras tanto, dirigido a ganarse a los republicanos anti-Trump y a los independientes, no está exento de riesgos, dijo el estratega demócrata Bennett.
“Siempre debes recortar una cosa para tratar de ayudar a promover otro mensaje”, explica Bennett. “El tiempo del candidato y el tiempo gastado en publicidad son los dos bienes más preciados. Y cómo los gastas importa”.
Trump lleva más de ocho años siendo una figura polarizadora en la política estadounidense. La mayoría de los estadounidenses tienen opiniones muy arraigadas sobre él.
Si el sentimiento anti-Trump lleva a Harris a la cima el día de las elecciones, su último énfasis estratégico habrá valido la pena. Si no, las dudas llegarán de forma rápida y furiosa.
TOMADO DE: https://www.bbc.com/mundo/articles/cgj7v37nljxo