Cuando se pierde toda credibilidad en las instituciones y autoridades hay un quiebre en la sociedad, y eso es lo que lamentablemente viene ocurriendo desde hace un buen tiempo en nuestro país.
Empezaré por comentar que la confianza para mí significa un valor fundamental para la convivencia entre las personas, una base necesaria para desarrollarnos en sociedad. Considero sus pilares: HONESTIDAD, INTEGRIDAD, COHERENCIA, LÓGICA, TOLERANCIA y EMPATÍA.
Confiar por ejemplo en nuestras instituciones y autoridades significa creer en sus capacidades de trabajo, vivir en democracia con total respeto y armonía.
Pero qué sucede cuando se pierde toda credibilidad en ellos, pues hay un quiebre en la sociedad y eso es lo que lamentablemente viene ocurriendo desde hace un buen tiempo en nuestro país.
Los ciudadanos en su mayoría católicos, hemos perdido la fe y la confianza en aquellas personas que prometieron trabajar por el bien común y finalmente no lo cumplieron, peor aún demostraron estar envueltos en actos delictivos.
“Los ciudadanos en su mayoría católicos hemos perdido la fe y la confianza en aquellas personas que prometieron trabajar por el bien común… y no lo cumplieron, peor aún demostraron estar envueltos en actos delictivos”
El hecho de que varios ex presidentes se encuentren privados de su libertad no es exactamente algo que a los peruanos nos haga sentir orgullosos. Conocer que existen entidades igualmente cuestionadas ya que nos hacen ver frente al mundo como un país sumido en corrupción y, definitivamente, en el PERÚ no todo es así aunque el daño que nos han provocado no solo en imagen sino también económico, realmente es incalculable e imperdonable. Sin dejar de mencionar que siempre una autoridad debe verse como un buen ejemplo.
Ahora mismo nos encontramos en medio de nuevas elecciones electorales que debieron mostrar desde un principio transparencia y profesionalismo sin embargo es inaudito que hoy, a un mes de iniciado el proceso en medio de terribles denuncias de fraude y renuncias de algunos ejecutivos de las mismas entidades responsables de llevar a cabo el proceso. Y eso es algo que aumenta la pérdida de confianza y respeto.
El problema es que cuanto más unidos debemos estar, situaciones como estas nos desunen. Todo indica que los resultados igual nos llevarán a un serio conflicto y crisis que no merecemos como país, esperemos que definitivamente no se llegue a ese punto como todos sabemos aquí se está jugando el presente y futuro de todo un país.
Ahora bien, creen ustedes que igual se puede reconstruir la confianza, definitivamente que sí, aunque sería complejo y lento pero con acciones drásticas, tengo la confianza y la fe en Dios que si ponemos por encima de todo el amor por la patria y por el prójimo podremos lograr finalmente ser una gran nación.