El presidente del directorio de la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (CORPAC), Roberto De la Tore Aguayo, presentó anoche renuncia ante el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe).
el problema tomará un tiempo en solucionarse por la falta de personal calificado.
Según trascendió, el funcionario ya había adelantado su decisión de dimitir al cargo desde la noche del pasado jueves, cuando la crisis en el Aeropuerto Jorge Chávez se agravaba por el retraso de los vuelos nacionales y, como consecuencia de ello, cientos de pasajeros tenían que incluso pernoctar en el primer terminal aéreo, en tanto se estimaba en cerca de seis mil pasajeros varados y más de 123 vuelos retrasados.
Roberto De la Tore Aguayo
Sin embargo, según una nota informativa difundida anoche por RPP, las razones de su renuncia se debería «a otros motivos», aunque no se especifican los mismos.
Tal como informamos ayer, el Ministerio de Trasportes y Comunicaciones (MTC) aseguró que el retraso y cancelación de vuelos en el aeropuerto fue causado por la falta de controladores aéreos por parte de CORPAC y un problema de gestión.
El propio ministro, Raúl Pérez Reyes, afirmó que lo ocurrido en el Aeropuerto Jorge Chávez, «es que este proceso plantea un problema de gestión de la fatiga de parte de los controladores de tráfico y CORPAC no ha implementado las medidas que tenía que hacer”.
Falta personal
Carlos Gutiérrez, gerente general de la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional, reveló a los medios que el problema tomará un tiempo en solucionarse por la falta de personal calificado.
«Sabemos que hay un director de hace más de un año que ha estado tomando cartas sobre el asunto, pero esto va a tomar tiempo. Nosotros hemos planteado que haya alternativas, como traer controladores en el extranjero, reactivar un convenio con la Fuerza Aérea para cubrir estas deficiencias mientras se va ampliando en número de controlares necesarios”, expresó.
CORPAC había señalado que se han incrementado los tiempos de separación entre vuelos, afectando la regularidad de las operaciones aéreas a nivel nacional, lo que implica una demora en el flujo de ingresos y salidas de vuelos del Aeropuerto Internacional.