(Por Mostafa Salem, CNN).- A medida que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán entran en una fase crítica, una pequeña pero influyente facción de línea dura ha intensificado sus esfuerzos para sabotear un posible acuerdo con Washington, alimentando las afirmaciones del presidente Donald Trump sobre las divisiones dentro de la República Islámica.
Conocido como “Jebhe-ye Paydari” – o Frente de la Resistencia – sus miembros suelen ser descritos por los observadores como “superrevolucionarios” que se consideran guardianes de los valores de la revolución de 1979 que derrocó al Shah prooccidental
El grupo comparte la opinión de Trump de que el acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y las potencias mundiales fue un error, pero por razones diferentes.
Sus posturas son tan hostiles hacia Occidente, incluso para los estándares de los sectores más conservadores e intransigentes de Irán, que los esfuerzos del régimen por apaciguarlo han fracasado hasta ahora.
Mientras los nuevos líderes de la República Islámica proyectan una imagen de unidad frente a la amenaza existencial más grave a la que se ha enfrentado el régimen, el grupo ultraconservador ha intensificado sus esfuerzos en los medios de comunicación, en el parlamento y en las calles para oponerse a un acuerdo con Estados Unidos, argumentando que solo derrotando a Washington podrá Irán conseguir un acuerdo favorable.
Conocido como “Jebhe-ye Paydari” – o Frente de la Resistencia – sus miembros suelen ser descritos por los observadores como “superrevolucionarios” que se consideran guardianes de los valores de la revolución de 1979 que derrocó al Shah prooccidental antes de imponer un régimen autoritario basado en la ideología islamista chiíta.
“Consideran la resistencia contra Estados Unidos e Israel como una lucha eterna”, declaró a CNN Hamidreza Azizi, investigador visitante del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad. “Creen en un Estado chií que debe perdurar hasta el fin de los tiempos y son bastante fanáticos en lo que respecta a esa ideología religiosa”.
El surgimiento de este grupo como una de las fuerzas más críticas contra el acercamiento con Estados Unidos en los últimos dos meses ofrece una perspectiva de las luchas de poder que configuran el Irán posterior a Alí Jamenei, tras la muerte del exlíder supremo a finales de febrero, el primer día de la guerra.
Con Teherán inmerso en negociaciones de paz cruciales, el resultado podría determinar qué facción prevalecerá en la próxima etapa de la República Islámica.
Durante el último mes, los funcionarios iraníes han intentado mantener un delicado equilibrio entre las negociaciones con Trump y las contenciosas facciones del diverso panorama político del país, incluido el grupo Paydari.
La inclusión de miembros de esta facción en las conversaciones con los negociadores estadounidenses en Pakistán el mes pasado sugiere que Teherán busca demostrar cohesión interna.
Sin embargo, el grupo se ha mostrado cada vez más crítico con los negociadores en su país, y los expertos dicen que eso fue lo que llevó a Trump a describir el liderazgo iraní como “fracturado” y en “desorden” el mes pasado.
En la fotografía aparece Mojtaba Jamenei en marzo de 2016.
Los líderes de Irán, incluido el nuevo líder supremo Mojtaba Jamenei, han emitido comunicados proyectando unidad tras la afirmación de Trump, pero esta facción de línea dura ha seguido sembrando la división, acusando a los negociadores de deslealtad a la República Islámica e insubordinación a las líneas rojas de Jamenei en las negociaciones, incluyendo cualquier debate sobre el programa nuclear iraní.
Muchos dentro del grupo consideran que siquiera contemplar un acuerdo con Estados Unidos equivale a una capitulación.
“Ellos (EE.UU.) se dieron cuenta de que matar a nuestros líderes, comandantes y seres queridos no les cuesta nada”, decía un artículo de Raja News, que representa al Frente Paydari, criticando las conversaciones. “Entendieron que, incluso si martirizan a nuestro Imam (Alí Jamenei), todavía hay grupos aquí dispuestos a negociar, estrechar la mano de (Steve) Witkoff, (J.D.) Vance y (Jared) Kushner, y sonreír a los asesinos de nuestro Imam mártir”.
Esta facción es considerada tan radical que incluso los sectores más intransigentes del establishment conservador iraní la ven como un grupo marginal.
Sin embargo, “Jebhe-ye Paydari” está presente en algunos de los centros de poder más influyentes de Irán y cuenta con figuras destacadas de los medios de comunicación iraníes, políticos de alto rango que en su día fueron candidatos presidenciales y autoridades religiosas que han ejercido influencia sobre líderes supremos anteriores.
No está claro con qué grado de apoyo cuenta, pero una de sus figuras más destacadas, el exjefe de seguridad nacional Saeed Jalili, obtuvo 13 millones de votos en las elecciones de 2021, quedando en segundo lugar.
Su hermano, Vahid Jalili, es un alto funcionario de la emisora estatal IRIB.
Los miembros se oponen a las negociaciones con Estados Unidos por profundas convicciones religiosas e ideológicas.
Han acusado a los funcionarios iraníes de ser “cobardes” por entablar conversaciones que infligirán «un daño inmenso a la nación iraní», y sus oponentes los han acusado de filtrar a los medios de comunicación detalles incompletos del posible acuerdo.
La gente corea consignas durante una manifestación en Teherán, Irán, el 6 de mayo.
Los miembros del grupo señalan al principal negociador de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, por connivencia, y han intentado inflamar la opinión pública mediante discursos en manifestaciones callejeras nocturnas, amplificando las afirmaciones de Trump sobre las divisiones dentro de Irán.
Un legislador afiliado a Paydari, Mahmoud Nabavian, formó parte del equipo negociador de Irán en Islamabad el mes pasado, pero luego declaró públicamente que negociar sobre el programa nuclear del país era un “error estratégico”.
Posteriormente, pidió la destitución del ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, del equipo.
“Dada la historia de mala fe de Estados Unidos y la presencia de partidarios del humillante JCPOA (acuerdo nuclear de 2015) junto al Sr. Ghalibaf en las negociaciones, no hay esperanza de negociaciones ni de un acuerdo favorable para Irán”,escribió Nabavian en X el jueves.
Un nuevo centro de poder
Tras ocho semanas de bombardeos estadounidenses e israelíes que comenzaron a finales de febrero, el grupo ha consolidado un nuevo centro de poder mediante grandes manifestaciones callejeras en Teherán, que se han convertido en un bloque influyente.
Miles de los partidarios más acérrimos de la República Islámica, incluidos miembros de Paydari, han organizado protestas para presionar a los nuevos líderes del país.
El líder espiritual del grupo, el ayatola Mohammad-Taqi Mesbah-Yazdi, fallecido en 2021, fue uno de los clérigos más radicales del país.
Formó parte de la Asamblea de Expertos, el organismo encargado de seleccionar al líder supremo, y dirigió uno de los institutos educativos mejor financiados de Irán, cuyos egresados han llegado a ocupar puestos de liderazgo en influyentes instituciones gubernamentales.
El actual líder espiritual es el ayatola Mahdi Mirbaqiri, un clérigo de gran influencia que en su momento fue considerado un posible candidato a líder supremo.
Según Azizi, Mirbaqiri profesa “ideas apocalípticas”y pretende acelerar el fin de los tiempos fomentando la “lucha generalizada” y un “enfrentamiento total” con Occidente, de acuerdo con una entrevista que concedió a los medios estatales en 2019.
Y a medida que los iraníes moderados se sienten cada vez más frustrados con la situación del país, algunos enfrentando arrestos y otros optando por emigrar, el grupo Paydari ha sacado provecho de una generación más joven de iraníes “revolucionarios” que, tras los repetidos ataques de Estados Unidos e Israel, se han vuelto aún más intransigentes en su lealtad a la República Islámica.
“Los paydaris no tardaron en sacar provecho de la presencia de jóvenes ideológicamente comprometidos en las calles”,declaró Azizi. “Intentan presentarse como la encarnación de una idea introducida por (el exlíder supremo) Alí Jamenei para crear una generación de jóvenes revolucionarios devotos capaces de continuar el legado de la República Islámica».
Cada vez más aislados
La creciente visibilidad del grupo y sus intentos de sembrar la división han hecho saltar las alarmas entre muchos en el país, y los esfuerzos por aislarlo están cobrando fuerza.
El panorama político iraní lleva mucho tiempo dividido, con líderes que se enfrentan por las políticas estatales y sus diferentes enfoques hacia Occidente.
Sin embargo, en este momento crítico, Jebhe-ye Paydari se ha vuelto tan divisivo que incluso políticos iraníes rivales se han unido en su contra, y ha suscitado duras críticas en los medios de comunicación iraníes, entre los analistas políticos y en las calles.
“Parece que les ha salido el tiro por la culata”, declaró Mohammad Ali Shabani, editor de Amwaj.media, un sitio de noticias centrado en Irán y la región. “Están haciendo mucho ruido y se percibe que han ayudado a Israel y a Estados Unidos a presentar a Irán como un país sumido en una profunda división interna… pero los radicales extremistas están recibiendo críticas desde todos los frentes y se han aislado cada vez más”.
Shabani sostiene que los sectores más intransigentes no se oponen a un acuerdo con Estados Unidos, sino que desean ser quienes lo negocien para ganar influencia y reconfigurar las estructuras de poder dentro del país.
“Dicen que si seguimos luchando, podemos obligar a Estados Unidos a capitular y luego imponer las condiciones”, declaró Shabani. “En Irán nadie se opone a un acuerdo. Se trata de las tácticas para alcanzarlo y de quién lo negociará”.
TOMADO DE: https://cnnespanol.cnn.com/2026/05/09/mundo/superrevolucionarios-radicales-iranies-acuerdo-estados-unidos-trax