Hoy millones de venezolanos lloran a la distancia con gran frustración por no poder estar cerca de los suyos, sobre todo sabiendo que las noticias cada día son realmente devastadoras…
“Desde ese día (de la tragedia) no dejamos de pensar con profunda tristeza en las familias enteras atrapadas entre los escombros, pero nos llega un un aliento de esperanza al ver la ayuda humanitaria inmediata que les està llegando, incluido el Perú… “
El miércoles 24 JUNIO 2026 Venezuela ha vivido momentos de terror debido a dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 donde la pérdida de vidas y daños materiales son incalculables, cada video o noticia que vemos de ese hermano país muestran un dolor inimaginable. Escuche decir que estaban con el alma rota y eso me resuena a cada instante, es que además hace casi 27 años gracias a un gobierno dictatorial viven una severa crisis humanitaria, económica y sociopolítica.
Según la ONU (ACNUDH) cerca de 8 millones de venezolanos han abandonado su país huyendo de la escasez, la inseguridad y la falta de libertades convirtiéndose en una de las mayores crisis de desplazados en el mundo. En un reporte de la ONU para refugiados (ACNUR) indican que de esos ocho millones, en el Perú residen 1.43 millones con estatus legal mientras que 230,000 aproximadamente viven de manera irregular, el INEI también informó el año pasado que 28 de cada 100 venezolanos, son pobres. Hoy todos ellos lloran a la distancia con gran frustración no poder estar cerca de los suyos, sobre todo sabiendo que las noticias cada día son realmente devastadoras.
Ese fatídico miércoles cerca de las seis de la tarde me encontraba en un local donde trabajan varias jóvenes venezolanas cuando de repente le entró la llamada a una de ellas donde le avisaban del terremoto y créanme que su llanto fue desgarrador ya que al minuto se cortó la llamada y no pudo tener más noticias de su hijo, solo llegó a escuchar que lo habían trasladado a emergencias…..luego ya todos vimos la avalancha de noticias terribles en los medios siendo inevitable ponerse a llorar (horas más tarde Yuslay me comentó que felizmente todo estaba bien con él).
Estoy segura que muchas personas como yo desde ese día no dejamos de pensar con profunda tristeza en los niños, jóvenes, madres, abuelos, familias enteras atrapadas entre los escombros sin embargo nos llega a todos un aliento de esperanza al ver la ayuda humanitaria inmediata de los distintos países incluido el Perú que de manera solidaria están llevando a rescatistas experimentados junto con mascotas especializadas en ese tipo de búsquedas así como alimentos y lo necesario que urge en estos momentos.
Que Dios bendiga a cada uno de ellos y les dé fuerzas para salir adelante en medio de tanto dolor, el mundo entero estamos orando por ellos.