Terminada esta semana, los principales índices de EEUU cerraron con retroceso ligero. Dow -0.8%, S&P500 -0.6% y Nasdaq -0.9%. La semana pasada advertimos volatilidad con tendencia lateral y sin correcciones grandes. Se cumplió. Reiteramos el mismo escenario para la próxima semana: rango, ruido y selectividad sectorial.
El mediano plazo sigue siendo alcista hasta octubre. No esperamos una caída relevante antes de las elecciones de mitad de período del 3 de noviembre. El gobierno de Trump necesita mercado arriba. Tiene todas las palancas: discurso, Tesoro, Fed y gasto. Los «tentáculos» políticos no van a permitir sangría antes de votar. Después del 3 de noviembre el panorama se nubla. Ahí sí entramos a terreno reservado.
Lo que sí está cambiando es el relato. La caída bursátil de esta semana vino acompañada de máximos en oro y nuevo impulso en criptomonedas. Eso no es casualidad. Es el mercado diciéndote que ya no confía en el dólar como único refugio. La deuda de EEUU en 40 billones y el déficit fiscal desbocado están generando una crisis de confianza silenciosa. El capital se va a activos escasos: oro y bitcoin primero.
En segundo plano, a minerales estratégicos. Ahí entra Perú. El cobre se beneficia de esa rotación. Por eso al ETF peruano EPU le fue muy bien en la semana, +3.2%. Pero ojo: el combustible es limitado. Hacia fin de año EPU pierde fuerza por 2 razones. Primero, estacionalidad bajista post-elecciones en EEUU. Segundo, el fenómeno de «El Niño» que ya se perfila para el último trimestre y golpea producción, logística y gasto fiscal en Perú. Cobre arriba, pero riesgo país también.
Conclusión: Agosto y setiembre siguen constructivos para renta variable en EEUU. Octubre es techo. Noviembre es interrogante. Mientras tanto, la cobertura es oro, bitcoin y cobre. Y para Perú, tomar ganancias en EPU en los picos.