El exministro venezolano Alex Saab, señalado por EE. UU. como presunto testaferro del depuesto presidente Nicolás Maduro, se declaró este martes (15.09.2026) culpable de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas tras un acuerdo con la Fiscalía, y aseguró que no hubo amenazas ni otro trato para aceptar su culpabilidad.
Se comprometió a colaborar aportando información relevante a las autoridades, así como a entregar US$195 millones que habría obtenido a través de operaciones ilícitas relacionadas con una trama de corrupción.
Al comparecer en persona en una corte de Miami, con el pelo canoso y recogido, barba y uniforme ocre de preso, Saab cambió la declaración de «no culpable» que había presentado el pasado 24 de julio, por una de culpabilidad durante una audiencia ante la jueza Kathleen M. Williams en la Corte del Distrito Sur de Florida.
«Culpable, señoría»,manifestó el empresario petrolero, de 54 años, en la audiencia, según constató EFE.
El acuerdo de 12 páginas que Saab alcanzó con la Fiscalía, cuyos detalles no fueron revelados, fue revisado por la jueza, tras lo cual el exfuncionario venezolano de origen colombiano podría afrontar una pena máxima de 20 años de prisión.
No obstante, la Fiscalía habría accedido a recomendar que su condena sea menor en caso de que su cooperación en contra de los otros acusados por el caso demuestre ser valiosa, según informó la agencia AP.
Saab, quien llegó a ser ministro del gobierno de Maduro, cambió su declaración anterior de «no culpable» a «culpable», tras lograr un acuerdo con la Fiscalía en el cual también se comprometió a colaborar aportando información relevante a las autoridades, así como a entregar US$195 millones que habría obtenido a través de operaciones ilícitas relacionadas con una trama de corrupción.
Saab, quien recibirá su sentencia definitiva en enero próximo, admitió que cometió, junto con cómplices con identidades no reveladas, la conspiración para realizar actividades ilícitas, fraude, sobornos a funcionarios públicos y ocultar el origen de los fondos.
Acuerdo sin amenazas, según Saab
Las autoridades no revelaron los detalles del acuerdo al momento de la cita, pero el exministro del expresidente Maduro, depuesto por EE. UU. en enero pasado y preso en Nueva York, aseveró que «no» hubo un trato más allá del presentado ante la Fiscalía ni amenazas para que aceptase su culpabilidad.
Saab compareció por primera vez por los actuales cargos ante los tribunales estadounidenses el pasado 18 de mayo, dos días después de su deportación a Estados Unidos desde Venezuela, ahora bajo la presidencia encargada de Delcy Rodriguez
Según el Departamento de Justicia (DOJ), el caso involucra la corrupción y la explotación de un programa de asistencia social destinado a proporcionar alimentos a venezolanos vulnerables con supuestas transferencia a cuentas bancarias en Estados Unidos.
Este proceso cobra relevancia porque ocurre después de la llegada de Maduro en enero a Nueva York, donde afronta cargos por «narcoterrorismo», narcotráfico y posesión de armas.
El empresario ya había enfrentado en Miami cargos de lavado de dinero, pero quedó libre en 2023 durante el Gobierno de Joe Biden (2021-2025) como parte de un intercambio por una decena de prisioneros en Venezuela y regresó a su país, donde lo nombraron ministro de Industrias y Producción Nacional.
Aliado clave de Maduro
Saab se convirtió en una pieza importante en Venezuela durante el gobierno de Maduro, al vincularse inicialmente a proyectos de construcción de viviendas.
Posteriormente, estuvo al frente del programa CLAP, un mecanismo creado por las autoridades para centralizar la importación de alimentos que luego eran distribuidos a la población bajo el esquema de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción.
Su participación en ambos negocios ha sido cuestionada por supuestos actos de corrupción.
El portal de investigación periodística venezolano Armando.Info reveló que Saab recibió US$159 millones del gobierno venezolano para importar materiales de vivienda entre 2012 y 2013, pero supuestamente solo entregó productos por el equivalente de US$3 millones.
Por su parte, las autoridades de EE.UU. aseguran que las viviendas a cargo de Saab no se construyeron y, si lo hicieron, fue con sobrecostos.
En el caso de los alimentos, investigaciones periodísticas publicadas en 2018 revelaron que Saab y otro empresario colombiano, Álvaro Enrique Pulido Vargas, se beneficiaron de contratos millonarios con el gobierno de Maduro en el CLAP.
Las acusaciones presentadas contra Saab en Miami se relacionan con su participación en este programa de alimentos.
En 2019, el Departamento de Justicia de EE.UU. acusó a Saab y a Pulido de haber lavado hasta US$350 millones por medio del sistema de control cambiario en Venezuela.
Saab fue detenido en 2020 cuando el avión en el que viajaba hizo una escala para repostar en Cabo Verde.
El gobierno venezolano aseguró entonces que se encontraba en una misión humanitaria de alto nivel con destino a Irán.
En ese momento, Saab estaba acusado de lavado de dinero y otros delitos por EE.UU., mientras que en varios países, incluido Colombia, era señalado como uno de los principales testaferros de distintos entramados de corrupción dentro del gobierno venezolano.
El gobierno de Maduro hizo enormes esfuerzos para lograr su liberación: denunció la detención como un «secuestro», organizó una campaña de solidaridad internacional. Además, intentó darle protección diplomática nombrándolo embajador.