Un alto funcionario de inteligencia estadounidense, nombrado por el presidente Donald Trump, anunció abruptamente este martes que abandona su cargo, citando sus reparos respecto a la guerra con Irán.
“No puedo, con la conciencia tranquila, apoyar la guerra en Irán”
“No puedo, con la conciencia tranquila, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y de su poderoso ‘lobby’ en Estados Unidos”, añadió Kent en la carta de dimisión que adjuntó a la publicación.
Kent era un firme partidario de Trump y del movimiento MAGA y su dimisión marca la primera salida de alto perfil del segundo mandato del presidente por una cuestión política de gran relevancia. Algunos legisladores y expertos han planteado dudas sobre la información de inteligencia que el presidente utilizó para justificar la guerra, y la partida de un funcionario clave de inteligencia intensificará el escrutinio sobre los argumentos de la Casa Blanca.
Un alto funcionario estadounidense confirmó la renuncia de Kent.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, emitió un extenso comunicado con el fin de desacreditar a Kent después de que se publicara su carta de renuncia.
Trump, afirmó Leavitt en una publicación en X, “contaba con pruebas sólidas y contundentes de que Irán iba a atacar primero a Estados Unidos”. La secretaria de Prensa añadió que dichas pruebas “se recopilaron a partir de numerosas fuentes y factores”.
Tras la oleada inicial de ataques contra Irán, Trump aludió a una “amenaza inminente” para Estados Unidos, y los funcionarios de su Gobierno afirmaron que EE.UU. actuó en respuesta a posibles ataques preventivos por parte de Irán contra las fuerzas desplegadas en la región; unas afirmaciones que fueron contradichas en las sesiones informativas del Pentágono ante el Capitolio, donde los funcionarios de Defensa señalaron que Irán no tenía planes de atacar a menos que fuera atacado primero.
Kent culpó a los funcionarios israelíes y a los medios de comunicación por engañar a Trump respecto a la amenaza que representa Irán.
“Esta cámara de eco se utilizó para engañarlo y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos y que, si atacaba ahora, existía un camino claro hacia la victoria”, escribió en su carta de renuncia.
“Esto fue una mentira y constituye la misma táctica que utilizaron los israelíes para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Iraq, que costó a nuestra nación las vidas de miles de nuestros mejores hombres y mujeres. No podemos volver a cometer este error”.
La guerra con Irán y la estrecha alianza de Estados Unidos con Israel han dividido al movimiento MAGA. Algunas figuras destacadas del movimiento, incluidas Megyn Kelly y Tucker Carlson, han criticado a la administración Trump en ambos aspectos.
El sector crítico también incluye voces influyentes del mundo de los podcasts, como Joe Rogan, Theo Von y Tim Dillon, a quienes se les atribuyó haber contribuido a impulsar la victoria de Trump en 2024, pero que desde entonces han adoptado una postura más crítica hacia el presidente debido a su política exterior y a otras cuestiones.
«Siempre me pareció un buen tipo, pero siempre pensé que era débil en materia de seguridad; muy débil en seguridad», dijo Trump sobre Kent tras conocerse su renuncia.
«Siempre me pareció un buen tipo, pero siempre pensé que era débil en materia de seguridad; muy débil en seguridad», indicó a la prensa.
Y agregó: «No lo conocía bien, pero al leer su declaración me di cuenta de que es bueno que se haya ido, porque dijo que Irán no representaba una amenaza».
«Irán sí era una amenaza; todos los países se dieron cuenta de la amenaza que representaba Irán», sentenció Trump.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que la sugerencia de Kent de que «Trump tomó la decisión basándose en la influencia de terceros, incluso de países extranjeros, resulta tanto insultante como ridícula».
«Tal como el presidente Trump ha declarado de manera clara y explícita, él contaba con pruebas sólidas y contundentes de que Irán iba a atacar primero a los Estados Unidos», añadió.
La Directora de Inteligencia Nacional de Trump, Tulsi Gabbard, también salió en defensa del presidente.
«Como nuestro Comandante en Jefe, él es responsable de determinar qué constituye y qué no una amenaza inminente, y si debe o no tomar las medidas que considere necesarias para proteger la seguridad y la integridad de nuestras tropas, del pueblo estadounidense y de nuestro país», alegó.
Ocupaba un puesto clave en el ámbito de la inteligencia
Kent abandona un cargo crucial en una organización encargada de monitorear la inteligencia relacionada con organizaciones terroristas de larga data en Medio Oriente, así como con carteles de la droga y pandillas internacionales. Antes de asumir este puesto, se desempeñó como asesor principal de la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard.
Kent obtuvo su alto cargo, en parte, por ser un firme defensor de las teorías conspirativas de Trump sobre las elecciones de 2020. Sin embargo, la propensión de Kent hacia las conspiraciones provocó enfrentamientos con otros funcionarios de la administración desde que asumió el cargo.
El año pasado, Kent recibió una reprimenda por parte del director del FBI, Kash Patel, y de otros funcionarios del Departamento de Justicia después de que intentara acceder a los sistemas del FBI para investigar el asesinato de Charlie Kirk, persiguiendo la hipótesis de que podría haber habido participación extranjera en el crimen, según personas informadas sobre las discusiones.
Patel y otros funcionarios expresaron su preocupación de que el acceso a las pruebas del FBI pudiera perjudicar el proceso judicial contra Tyler Robinson —el hombre de Utah acusado de la muerte de Kirk—, según indicaron las fuentes informadas.
Kent posee una amplia experiencia en contrainteligencia y en el ámbito militar: sirvió en 11 misiones de combate a lo largo de una carrera de 20 años en el Ejército antes de retirarse para convertirse en agente de la CIA; además, cuenta con la experiencia personal de ser un “cónyuge Estrella Dorada” (Gold Star spouse). Su primera esposa, Shannon, murió en 2019 durante un atentado suicida en Siria mientras se desempeñaba como criptóloga de la Marina.