OPINIÓN/ Carita y Tirifilo
Escribe: Luis Gonzales Posada


en suma, dos sujetos extremistas que ahora se pelean a dentelladas y cuchillo para seguir destruyendo su patria.

El título de este artículo recuerda el duelo a muerte entre dos faites peruanos, Carita y Tirifilo, ocurrido en el popular barrio de Malambo, en el Rimac, en mayo de 1915.
Ambos personajes, temidos por la población, pero también por otros delincuentes y por la policía, decidieron resolver sus enconos en un duelo a chaveta, «delgada hoja de acero, filuda hasta poder afeitar», según describe el arma nuestro notable escritor, Ciro Alegria, en el libro «Duelo de Caballeros»
Tirifilo, el más diestro en el manejo del cuchillo, consiguió causarle varios cortes a Carita, pero éste lo mató hundiéndole el estilete en el corazón.
Carita pasó largos años en prisión por diversos delitos, donde narró la historia al propio Ciro Alegria, encarcelado con él durante el gobierno dictatorial del comandante Sánchez Cerro, acusado de participar en la revolución aprista de Trujillo, en julio de 1932.
Al final los dos perdieron y otros faites resultaron encumbraron.
Una historia que, trasladada a la política, recuerda a Arce y Evo, que se destruyen diariamente y que, con seguridad, se aniquilarán mutuamente para felicidad del pueblo boliviano.
Evo Morales es un político extremista, aliado de las dictaduras de Venezuela, Nicaragua y Cuba; y, a la vez, un depredador sexual, procesado por estupro ante los tribunales de justicia de su país.
Cuando estuvo asilado en Argentina, protegido por el kirchenista Alberto Fernández, hoy enjuiciado por golpear a su esposa y por actos de corrupción, la prestigiada fundación “Apolo” denunció penalmente al líder cocalero “por trata de personas con fines de explotación sexual y abuso de menores”, agregando que en su estadía entre el 2019-2020 convivió con “menores de edad trasladadas desde Bolivia para hacer labores domésticas”.
La querella se apoya, entre otros testimonios, en palabras de la dirigente de la Comisión de Mujeres Interculturales del país altiplánico, Angélica Ponce, quien afirmó que Morales recibía “niñas como obsequio de los que deseaban obtener favores gubernamentales”, agregando que esos hechos eran “ampliamente conocidos en círculos cercanos al ex mandatario”.

Arce y Evo han degradado la política boliviana
