El domingo en el diario EXPRESO en el cual soy articulista hace poco más de quince años, hay un artículo bajo el título de “¡Reflexión profunda por el Perú!”, del diputado de Renovación Popular (RP) Aldo Bravo, donde afirma que: “…he decidido retirar el citado proyecto de ley para no distraer la actividad legislativa ni la agenda prioritaria del país”.
Rafael López Aliaga, en reciente entrevista con Bethel TV, señaló contundentemente que: “…hay temas, en este momento, mucho más graves que atender”, refiriéndose ad portas del Fenómeno del Niño y el absurdo proyecto de ley que penaliza la apología del delito en contextos de crisis política y conflicto social, cuya autoría es de Bravo.
Afirmar alegremente que: “Nada que ver, por supuesto, con vulnerar la libertad de expresión, como pretende hacer creer cierto sector ideologizado” y agregar tozudamente que: “…incluso frente a las publicaciones impulsadas por la maquinaria de destrucción caviar” y tratar de pretender ofender al sentenciar que “progres y caviares, no es por ustedes. Es por el Perú” («Progre» y «caviar»; son etiquetas políticas y sociales que se utilizan de forma despectiva para referirse a personas con ideas progresistas o de centro-izquierda) es inaceptable, respetos guardan respetos señor diputado, no soy ni progre, ni caviar y mucho menos izquierdista, en 46 años de ejercicio profesional vengo defendiendo la libertad de prensa y de opinión, eso demuestra simplemente su orfandad en cuanto legislación sobre libertad de prensa nacional e internacional.
Le hago recordar que el jueves 20 de agosto último el diario “El Comercio”, publicó una nota donde usted aseguró que no retirará su proyecto de ley que plantea penalizar la denominada “apología al delito”, en declaraciones a RPP Noticias, rechazando que su propuesta pretenda criminalizar la cobertura periodística de protestas y sostuvo que conversó con el decano del Colegio de Periodistas del Perú, Andrés Zúñiga, quien —según relató— le manifestó que no encontraba una vulneración de la libertad de expresión en el proyecto, sin embargo, la noche del viernes el Colegio de Periodistas del Perú, emitió un pronunciamiento “…rechazando cualquier iniciativa que atente contra la libertad de expresión, la libertad de prensa y el ejercicio profesional del periodismo. La reunión con el diputado Aldo Bravo Quispe no constituye respaldo ni apoyo al proyecto de ley”, más claro imposible.
“El proyecto no lo voy a retirar de ninguna manera. Este proyecto no tiene nada que ver con la coacción”, sostuvo, sin embargo, tuvo que retirarlo; su iniciativa también recibió críticas desde su propia agrupación política. La senadora de Renovación Popular Katherine Ampuero cuestionó el proyecto a través de una publicación en X y sostuvo que la lucha contra la inseguridad no debe implicar una ampliación innecesaria del poder punitivo del Estado.
“Defender nuestra tranquilidad y seguridad ciudadanano pasa por ‘sobrepenalizar’ conductas ilícitas que ya se encuentran tipificadas ennuestro Código Penal como la instigación y la apología al delito”, escribió. Ampueroadvirtió además que una nueva regulación podría terminar afectando la libertad deprensa y de opinión, así como el principio de legalidad, y generar el riesgo de unejercicio abusivo del derecho por parte de fiscales y jueces.Con esto doy por cerrado el tema y espero que prime la educación yrespeto que debey tiene que reinar.