Estemos atentos, evaluemos lo que recibamos y no seamos parte de la manipulación informativa.
Algunos pocos sabíamos que anoche se iba a conocer (no difundir) el último simulacro pre electoral de Ipsos Perú. Cerrando la tarde apareció un cuadro críptico en Word señalando una ventaja mínima (empate técnico) para uno de los candidatos. Se aclaraba, sin embargo, que no se incluía la votación en el exterior. No se mencionaba lo que se da por hecho: tampoco se incluía a los mayores de 70 años en la muestra porque nuestro voto es facultativo.
Ahora bien, hay 1.5 millones de peruanos registrados para votar en el extranjero, de los cuales votaron alrededor de 400 mil en la primera vuelta. Es posible que esta cifra aumente en la segunda vuelta hasta representar el 2% del universo electoral y la población electoral mayor de 70 años en el Perú es de 2.6 millones de votantes (casi el 10% del padrón). Dependerá de cuántos acudan a votar este domingo para invertir cualquier data.
Pero luego apareció un cuadro Excel que aparentemente desagregaba los datos en cuatro categorías, dos referidas a cada uno de los candidatos, una a los votos en blanco y una última a los viciados. Esta última línea, en ese cuadro que debe ser falso, es absurda por donde se le mire.
Toda esta semana, Marco Sifuentes, Paolo Benza y Carlos León, tres influencers de signo caviar, han estado actuando como voceros oficiosos de Ipsos, violando la ley. Espero que Ipsos pueda aclarar el asunto en la jornada de hoy.
Esto demuestra lo insensato de la norma que prohíbe publicar encuestas en la semana previa a las elecciones. Lo único que eso provoca es difusión de información manipulada o simplemente falsa, con o sin intención malévola.
Estemos atentos, evaluemos lo que recibamos y no seamos parte de la manipulación informativa.