El Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico apuesta por lograr compromisos al más alto nivel, que se traduzcan en acciones concretas y avances técnicos que fortalezcan la resiliencia de los ecosistemas marinos y las comunidades costeras.
Así lo afirmó Jinhee Seo, Coordinadora Principal del Grupo de Trabajo sobre Océanos y Pesca de APEC, quien indicó que la política oceánica en toda la región “se aborda cada vez más como un problema de resiliencia económica, a medida que se alinea la protección marina, la gestión pesquera y los medios de vida costeros con los objetivos de crecimiento a largo plazo y adaptación climática”.
En una nota informativa emitida por APEC, Seo sostiene que hoy es un desafío el creciente papel de las industrias oceánicas en el suministro de alimentos, el empleo y el comercio, así como el aumento de los costos económicos de las crisis climáticas para la pesca y las comunidades costeras.
“Nuestra prioridad este año es avanzar del consenso a la acción, en particular en materia de resiliencia oceánica y la gestión sostenible de la pesca y la acuicultura”, dijo tras precisar que un enfoque clave para el 2026, es avanzar en la Hoja de Ruta para la Mejora de la Resiliencia Oceánica, establecida en la reunión ministerial de Busan el año pasado.
Explicó que el objetivo del referido documento, es servir como marco regional para ayudar a las economías a responder a las crisis ambientales, a la vez que se salvaguarda la productividad pesquera y los medios de vida costeros.
“Se espera que la hoja de ruta integre la cooperación en materia de pesca y acuicultura, la respuesta a desastres marinos, el intercambio de datos y la capacitación sobre el uso de la información oceánica y climática”, indicó.
De acuerdo a ello, explicó que el debate en torno a dicho documento se concentró en traducir los compromisos existentes en acciones concretas, en particular en la pesca artesanal, la acuicultura y las comunidades costeras, que siguen estando muy expuestas al cambio climático y a la volatilidad del mercado.
En tanto que, en el contexto debates temáticos, las economías presentaron una serie de proyectos prácticos destinados a obtener resultados a corto plazo. Estos incluyen talleres sobre la restauración de ecosistemas costeros y marinos para reducir la vulnerabilidad al estrés ambiental y climático, iniciativas para apoyar la conservación comunitaria y la pesca sostenible, y programas para mejorar la seguridad alimentaria mediante la acuicultura y la producción de algas resilientes al clima.