(Fuente: Medios internacionales. Foto: El Tiempo). El presidente argentino, Javier Milei, modificó la Ley de Migraciones para prohibir el ingreso a su país o expulsar a los extranjeros que expresen mensajes de odio hacia esa nación.
Tal modificación -que fue efectuada mediante un decreto- todavía debe ser sometida a revisión por parte del Congreso. Sin embargo, de acuerdo con varios analistas políticos, el dispositivo legal abre las puertas para aplicar la discrecionalidad en el caso de los extranjeros.
La nueva normativa publicada cerca de la media noche de ayer, también establece la cancelación de residencia para los extranjeros que incurran en esas conductas.
El referido decreto establece que la sanción se aplicará a quienes hayan «dirigido mensajes de odio en forma oral o escrita, o incitado a la violencia contra el pueblo argentino en su conjunto, o contra algún ciudadano argentino, motivado en la nacionalidad de este último».
«Haber realizado o participado en actos de ultraje de símbolos patrios nacionales; o haber incitado a cometer cualquiera de los actos previstos por el presente inciso», se indica en la norma.
Sin embargo, los analistas advierten que la norma genera un vacío en la medida que no especifica a que se debe considerar como “discurso de odio”, ni cuales son los mecanismos que se van a aplicar para detectar a los infractores.
La medida se da luego de que el propio Milei denunciara la presunta existencia de una campaña «anti argentina», que se generó en el contexto del último mundial de fútbol que tuvo como escenario México, Canadá y Estados Unidos.
“Milei se refiere a las críticas que tuvieron eco principalmente en redes sociales y que fueron formuladas por algunas figuras públicas en contra de la selección argentina de fútbol. Se les acusó (a los argentinos) de ser favorecidos por la FIFA y, además, de ser un país racista”, informó la BBC.