Un reciente incidente en Huancavelica, inicialmente reportado por una unidad del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas como un combate contra presuntos delincuentes vinculados a actividades ilícitas, ha sido cuestionado por pericias preliminares que sugieren que se trató de un ataque unidireccional contra civiles.
testigos presenciales han sido enfáticos al afirmar que las personas a bordo se encontraban totalmente desarmadas al momento en que los efectivos abrieron fuego.
Según un reporte difundido el domingo por RPP, lo que inicialmente fue reportado por el Comando Operacional del Este, unidad perteneciente al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA), como un enfrentamiento contra presuntos delincuentes vinculados a actividades ilícitas en el distrito de Colcabamba, provincia de Tayacaja (región de Huancavelica), el caso ha dado un giro tras las primeras investigaciones.
De acuerdo con la corresponsal de RPP,las pericias preliminares y testimonios de la zona sugieren que no hubo tal enfrentamiento, sino un uso excesivo de la fuerza mediante un ataque unidireccional contra una camioneta ocupada por civiles. Además, no se habrían hallado armas de fuego ni sustancias prohibidas en el vehículo atacado.
Afirma, además, que testigos presenciales han sido enfáticos al afirmar que las personas a bordo se encontraban totalmente desarmadas al momento en que los efectivos abrieron fuego.
Tal como se informó, el violento episodio dejó un saldo de cinco fallecidos y dos heridos de gravedad, identificados como Everoto Quispe y Jonathan Águila Gutiérrez, ambos de 23 años, quienes fueron trasladados al hospital de Pampas.
Cabe anotar que, a través de un comunicado, la Policía Nacional del Perú (PNP) informó que efectivos de su institución «acudieron a la carretera Colcabamba – Ayacucho, tras la alerta de un presunto enfrentamiento registrado en la zona»
«En el lugar, se realizaron las primeras diligencias y verificaciones, encontrándose evidencias que vienen siendo materia de investigación. Asimismo, personal militar interviniente se encuentra sujeto a las acciones correspondientes dentro del proceso de investigación, al igual que el armamento incautado en la zona», puntualiza la PNP.
Fiscalía inicia indagación
Ante esta situación, ocho militares, incluyendo al capitán Luis Montenegro, han sido detenidos y puestos a disposición de la Divincri en Huanta – Ayacucho, bajo sospecha de presunto homicidio.
En tanto, los heridos Eber Soto Quispe y Jonathan Águila Gutiérrez, ambos de 23 años, permanecen internados en el Hospital de Pampas, la Fiscalía Antidrogas de Huancayo y la Fiscalía Penal han asumido el caso para esclarecer las circunstancias de este ataque.
Mientras tanto, se espera la identificación oficial de las cinco víctimas mortales. Por su parte, las autoridades judiciales trabajan en determinar la responsabilidad de la patrulla y de los efectivos de inteligencia que participaron en la intervención.
La población local ha iniciado manifestaciones para exigir justicia, rechazando la versión oficial de un enfrentamiento.
Acta del testimonio de un sobreviviente
Según lo informado por RPP. en el acta de una entrevista firmada por representantes de la Fiscalía y de la Policía Nacional a Ricardo Jamier Acuña Quispe, de 20 años, quien se identificó como un sobreviviente del tiroteo.
El acta, suscrita por la fiscal adjunta provincial Yamette Carrillo Cayllahua y el suboficial de segunda PNP Edgar Felipe Varillas Archandoa, consigna que el joven se entregó voluntariamente a las 07:32 horas del 25 de abril, aproximándose con las manos en la nuca y con la vestimenta húmeda y cubierta de restos vegetales tras haber pasado la noche oculto.
«Disculpen, me rindo»,señaló verbalmente el joven ante las autoridades en el distrito de Colcabamba, según consta en el documento fiscal donde se detalla su identificación plena mediante el sistema de Reniec.
Acuña Quispe relató que, a través de su primo, a quien identificó como Eber, fue captado en el sector de José Olaya junto a otras cincuenta personas para realizar el traslado de cargamentos de droga a pie durante dos jornadas.
El joven admitió haber transportado trece kilos de sustancias ilícitas en una mochila de costal a cambio de un pago de 1,300 soles, monto que guardaba en su equipaje dentro de la tolva de la camioneta de placa W4P-866 que abordaron tras entregar la droga y que luego sería el blanco del ataque militar.
Al ser consultado sobre si en la camioneta llevaban drogas y armas de fuego, el joven respondió que no lo sabía y que solo subió a la camioneta junto a su familiar y otras personas que habían «cargado la droga» con la intención de llegar a Colcabamba.
En este momento de su testimonio relató el momento del ataque y cómo salvó su vida tras saltar de la camionera.
«Es así que en la madrugada, al estar cerca por este lugar, vi a unos uniformados en la carretera que tenían unas armas largas y el chofer de esta camioneta comenzó a acelerar y en ese momento escuché disparos, luego del susto me salté de la camioneta y me corrí hacia el río, luego en una roca me escondí», contó.
En su testimonio, Acuña Quispe afirmó que «nunca» ha usado armas de fuego, pero vio a dos personas que si las tenían durante los dos días que caminaron trasladando la droga.
«Habían dos que tenían armas, uno de ellos tenía un arma larga y de color negro, y el otro tenía una pistola de color negro», testificó.
El joven declaró que la droga fue puesta en otra camioneta, de la que no pudo ver el color porque ya «era de noche» y que esta salió después del vehículo que abordó con su primo.
En su testimonio, Acuña Quispe también reconoció a un hombre con «pantalón color de blanco y una casaca manga acero»que se encontraba entre las víctimas «al costado del asiento del co-piloto»como el encargado de contratar la camioneta después de que le pagaron por el traslado de la droga.